La embajadora de la República Popular China, Ou Jianhong, y el Ministro Francisco Alabí recibiendo el séptimo lote de vacunas anti Covid-19

Etse día se recibió en el Aeropuerto Internacional “San Óscar Arnulfo Romero” el séptimo lote de vacunas anti COVID-19 en nuestro país, esta vez conformado por 500,000 dosis de CoronaVac, de la farmacéutica Sinovac Biotech.

Hasta la fecha El Salvador cuenta con 1,650,000 dosis de vacunas anti COVID-19, liderando en la región el proceso de inmunización contra esta mortal enfermedad.

La embajadora de la República Popular China, Ou Jianhong, destacó “El Gobierno de El Salvador ha tenido buenos resultados en el manejo de la pandemia, teniendo reconocimientos de organismos internacionales, y por parte de la población salvadoreña”. También hizo referencia a la actual relación entre las dos naciones “China es y será siempre un buen amigo y socio confiable de El Salvador, y está dispuesta a profundizar aún más los intercambios y la cooperación en diversas áreas, con el fin de beneficiar a nuestros pueblos y abrir un brillante futuro para las relaciones sino-salvadoreñas.”

Por su parte el Ministro de Salud, doctor Francisco Alabí, instó a continuar con las medidas de bioseguridad, a no bajar los brazos, a seguir disminuyendo la curva de contagios y que con cada dosis se está protegiendo a la población y con este nuevo lote se recibe esperanza para nuestro país.

No cabe duda que todas las vacunas anti COVID-19 autorizadas son eficaces para evitar complicaciones y casos graves por esta enfermedad, que ha matado a más de 3 millones de personas en el mundo en un año. Vacunarse elimina el riesgo personal de morir por covid, pero además consigue un beneficio social, y es la protección de quienes conviven con nosotros, es decir de contagiar a un tercero.

Con estas acciones de parte del gobierno del presidente Nayib Bukele se estaría cumpliendo el mandato constitucional, Art. 65 de nuestra Constitución, que expresa “La Salud de los habitantes de la República constituye un bien público”, pues por un lado la vacunación es la medida más efectiva contra el combate al COVID-19 y además el proceso de vacunación que se está desarrollando, y que alcanza unas cincuenta mil personas por día, se realiza con un programa de acceso universal, priorizando sectores más vulnerables, no se ha permitido la venta por empresas que permitirían rivalidades mercantiles en prejuicio de la salud y economía de los salvadoreños más desprotegidos, haciendo una mercancía de la salud, además de los beneficios múltiples que tiene el vacunarse en el camino a la inmunización.