"Las vacunas cuentan con ventajas tecnológicas y que favorece a que la respuesta inmunológica sea mucho mejor si te vacunas a que te expongas al virus..."

En Europa donde la pandemia por el covid-19 ha golpeado muy duro (más de un millón de muertes desde el inicio de la crisis) existe cierta resistencia para recibir la vacuna anti COVID-19, no obstante que las instituciones científicas han sido consecuentes en recomendar las diferentes vacunas por los beneficios que representan a la población versus la posibilidad de algunos efectos secundarios.

El punto de discusión más generalizado se centra en las inyecciones de AstraZeneca y Janssen, al detectarse en vacunados la formación de coágulos sanguíneos potencialmente letales (alrededor de 1 en 100.000 de riesgos de trombo por vacuna vrs 800 ingresos en 100.000 a UCI por COVID-19 sin la vacuna).

Para Pablo Barrecheguren, doctor español en Biomedicina, especializado en Neurobiología, es importante preguntarse ¿Es mejor la inmunización natural que la vacuna anti COVID-19? Y para ello da algunos elementos que nos ayudan a respondernos la pregunta, que si bien en menor medida es importante que lo tomemos en cuenta para concientizar al grupo de salvadoreños que duda de los beneficios de las vacunas anti COVID-19.

El doctor Barrecheguren explicó en su canal de youtube “Neurocosas” que los procesos naturales para gozar de inmunidad son poco óptimos y que suelen ser más óptimos cuando hay una cierta intervención tecnológica que los optimiza.

Para ello se debe de valorar dos cosas: el tema de seguridad y la fortaleza de la respuesta inmunológica que genera el proceso de inmunización.

Respecto al tema de seguridad destaca que padecer la enfermedad deja en muchas personas secuelas a largo plazo y que aquellos cuadros clínicos que la medicina llama “leves” llegan a ser síntomas muy fuertes y con graves implicaciones. El COVID-19 puede llevarte a sufrir una neumonía leve, que se caracteriza por ser tratado en casa y no llegar a la hospitalización, esto último va a depender de los criterios médicos o incluso de las condiciones de acceso a una cama de hospital en medio de una pandemia, pero no significa que la sintomatología de una neumonía leve sea menor, todo lo contrario, la afectación que se puede padecer puede llegar a ser muy larga.

Por otro lado las vacunas cuentan con ventajas tecnológicas, que favorece que la respuesta inmunológica sea mucho mejor  si te vacunas a que te expongas al virus. Esto debido a que las vacunas poseen unos coadyuvantes, que son una serie de sustancias químicas aparte de las sustancias que te permiten alcanzar la inmunidad contra el virus, que tienen como fin potenciar la respuesta inmunológica y además se debe considerar que la vacuna se ha pensado de una manera óptima, que maximiza aún más la potencial respuesta inmunológica.

Otra de las ventajas es que muchas vacunas anti COVID-19 se basan en un sistema de dos dosis (por ejemplo la CoronaVac del laboratorio Sinovac Biotech aplicada en El Salvador), que es una manera para el sistema inmune pueda “repasarse la lección”, lo que permite una protección potente.

Otro tema importante que desarrolla el doctor Pablo Barrecheguren es sobre la pregunta ¿si he pasado el coronavirus tengo que vacunarme? Para ello expresa el biomédico que la respuesta es limitada ya que no han pasado muchos meses que se ha puesto la vacuna y/o con los datos de los ensayos clínicos, sin embargo se tiene un estudio en Inglaterra, publicado en fecha 14 de enero del 2021, por “Public Health England”, que determina que haber pasado la enfermedad da un grado de protección por una ventana de tiempo de 5 meses, con un 83% de protección, sin embargo está bastante por debajo de lo que ofrece la gran mayoría de las vacunas.

A manera de ejemplo ponemos la siguiente gráfica que es la evolución de los casos COVID-19 semanales en los asilos de ancianos en España.

Margarita de Val Latorre, investigadora científica española, recomienda que aunque hayas pasado la enfermedad lo mejor es vacunarse.

En ese sentido el tema pasa por ¿cuándo las personas que han sufrido la enfermedad deben ser vacunadas?, y se concluye que para poder priorizar a los grupos de riesgo, la escases de la vacuna y tomar en cuenta la ventana de tiempo en que se inmuniza una persona que ha pasado por la enfermedad, debe de tomarse en cuenta ese corto tiempo de protección en caso de que sea necesario priorizar las dosis de vacunas anti COVID-19 que se cuentan.

Finalmente destacó que aunque hayas sido beneficiado con la vacuna o hayas pasado la enfermedad se deben seguir cumpliendo con los protocolos de bioseguridad, uso de mascarilla, alcohol gel, lavado de mandos, distanciamiento social, cuarentenas, confinamientos, etc. ya que existe la posibilidad de que puedas contagiarte y contagiar a un tercero.