"El trabajo sindical represente un equilibrio de hecho entre los distintos poderes del Estado, pues tienen la capacidad de accionar a miles de trabajadores, quienes son el recurso más importante de la economía..."

Este día veintiocho de mayo, en el marco de la lucha frente a la pandemia por Covid 19 que enfrenta el país, el presidente de la República Nayib Bukele decidió dar un paso fundamental para ratificar y fortalecer el apoyo a los trabajadores, en el sentido de dar prioridad a las exigencias del sector laboral por encima de los intereses económicos,  quienes han tenido en la Asociación Nacional de la Empresa Privada su vocero más radical para empujar por una reactivación de la economía.

Esto se ha advertido cuando en horas de la tarde, en casa presidencial, recibieron a representantes sindicales del país de movimientos de trabajadores con mayor número de afiliados, entre ellos MOVIMIENTO NO + AFP, STISS, Confederación de Sindicatos de los Trabajadores, Unidad de Sindicatos de Trabajadores de Salud, entre otros, quienes fueron escuchados por el presidente de la República, frente a la cobertura de los medios de comunicación, en donde en uno de los puntos más importantes el presidente se comprometió a emprender un diálogo abierto que pueda robustecer las soluciones que se están ejecutando para solventar distintos problemas que aquejan al trabajador mencionándose la protección al derecho de salud y la vida en esta pandemia, el abastecimiento de recursos de bioseguridad en Hospitales, el tema de la nacionalización de las pensiones, la reforma fiscal, la seguridad laboral, el salario mínimo, la reactivación económica, etc.

Esta Revista ha sido clara en distintas editoriales, en reafirmar la necesidad de una reforma fiscal en donde el que tiene más debe pagar más, uno de esos puntos es la creación del impuesto al patrimonio, además de la lucha contra la evasión y elución fiscal que muchos empresarios practican.

Una de las mayores preocupaciones de los trabajadores es sin duda la apertura económica al encontramos en el punto más alto de la pandemia, como lo han establecido distintos estudios, entre ellos el del Centro Matemático de la Universidad de El Salvador, pues eso implicaría un desborde de contagios por covid 19 que terminaría de colapsar el sistema de salud y elevar el número de fallecidos por esta enfermedad.

La reapertura económica ha sido la posición de la mayoría de diputados de la Asamblea Legislativa, representados por los partidos ARENA, FMLN, PCN, PDC, en donde únicamente establecen plazos para su ejecución a través de un decreto transitorio, sin sustentarlo en estudios técnicos científicos, contrario a ello en ocasiones se ha dejado sin atender al Ministro de Salud Francisco Alabí en la Asamblea Legislativa y ha sido notorio que no le han dado validez al reclamado de los trabajadores de salud, en continuar con el estado de emergencia y con  una cuarentena los más prolongada posible.

El trabajo sindical represente un equilibrio de hecho entre los distintos poderes del Estado, pues tienen la capacidad de accionar a miles de trabajadores, quienes son el recurso más importante de la economía y por regla general no son tomados en cuenta, mucho menos valorados. El movimiento sindical expresó su determinación de reaccionar por las posiciones de la ANEP y de la Asamblea Legislativa al pretender la injusticia de tirar a los trabajadores como carne de cañón en la guerra política que tienen con el Órgano Ejecutivo, solo por el deseo de ver fracasar la lucha que está enfrentando el presidente Bukele y sus funcionarios contra la pandemia, que a su vez repercutiría en otros temas de intereses electorales.

Este fenómeno de apoyo de los movimiento sindicales al Órgano Ejecutivo es inusual, pues la naturaleza del rol sindical es contener el poder del aparato estatal sobre los trabajadores, por ello los representantes sindicales fueron claros en manifestar que este apoyo se daba porque el Ejecutivo ha sido el único, en el Estado, que ha impulsado y priorizado la defensa del derecho a la salud y a la vida, a tal grado que se comprometieron a presentar una demanda contra el Estado de El Salvador específicamente las actuaciones del Órgano Legislativo y Judicial, en esta pandemia.

Este respaldo de los sindicatos a las medidas que ha tomado el presidente Bukele para atender la emergencia de salud es sin duda una consolidación del quehacer reivindicativo del movimiento sindical, frente a las injusticias de la concepción capitalista al desvalorar el trabajo. No cabe duda que para el trabajador su salario es lo único que recibe al final del mes y con ello apacigua de alguna manera el ahogamiento económico del que ha sido víctima por el sistema económico, pero sin duda el trabajador es consciente que debe velar por la salud y la vida de la población pues sin estos derechos sería imposible el disfrute de otros derechos, e inclusive de la misma reactivación económica.

Si bien en el discurso de quienes impulsan una reapertura próxima, muchas veces apoyadas en los medios de comunicación tradicionales y por bufetes jurídicos corporativos, se habla de una protección y bioseguridad para los trabajadores, se tienen quejas documentadas por el Ministerio de Trabajo, de parte de los trabajadores de que no reciben apoyo ni insumos para su protección, lo que contrasta con el discurso planteado y siembra la duda de si son palabras que adornan o sirven de fachada para someter al trabajador en contra de su integridad física, como ha sido la costumbre en algunos empresarios con mucho poder económico.

El muro sindical se suma a la oposición que se ha manifestado en contra de una reapertura económica apresurada, por lo que los diputados deben tener muy claro que pese a lo que puedan normar en un papel, si esto no es coherente con las necesidades de los trabajadores, los sindicatos usaran las medidas de hecho para equilibrar el abuso de poder, es así que poco a poco se está desbaratando el mecanismo individualista del sistema económica de velar por “mi interés por encima del otro”, pues sin duda es a través de la unidad que se podrá salir adelante de cualquier problema, llámese pandemia o crisis económica en este caso.