Pese que el presidente Bukele ha sido evaluado con 97% de aprobación frente a la crisis, existe una oposición de diferentes instituciones que se autodenominan “tanques de pensamiento”.

Hoy, la humanidad padece una de sus peores tormentas, que como todo lo malo afecta en mayor medida a la población vulnerable, aquellas masas apartadas o discriminadas en áreas de salud, economía, educación; la causa el COVID-19 (coronavirus disease 2019), una enfermedad infecciosa ocasionada por el virus SARS-CoV-2, que apenas y se detectó en diciembre del 2019, en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, China y a la fecha existen más de un millón y medio de personas confirmadas oficialmente en ser contagiadas, y estamos muy cerca de llegar a cien mil muertes en el mundo por este virus.

Frente a este contexto gobiernos en el mundo han debido improvisar tomando medidas oportunas y otras muy tardadas, sin embargo no dejan de ser consecuencia de un virus altamente contagioso, aparentemente imparable, que por la celeridad en su transmisión ha sido capaz de poner de rodillas y tumbar los sistemas de salud de países como Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos.

En nuestro país el gobierno de Nayib Bukele ha sido reconocido a nivel mundial por la efectividad y rapidez en sus medidas para contener la propagación del virus, comparando sus acciones con las tomadas por países como Corea del Sur y  Singapur, además de echar andar políticas de soporte económico para las familias afectadas por el virus, ya sea que han sufrido por el contagio o por la  imposibilidad de ejercer las actividades comerciales y no capitalizar ingresos para la subsistencia, pues recordemos que 7 de cada 10 salvadoreños ocupados, carecen de cobertura de seguridad social.

Sin embargo, si bien un sondeo de la encuestadora Mitofsky, realizado en once países de Latinoamérica, sobre las medidas adoptadas para hacer frente al virus, sitúa al presidente Bukele como el mejor evaluado con un 97% de aprobación, existe una oposición de diferentes instituciones que se autodenominan “tanques de pensamiento” y otras que tienen como misión la protección de los derechos humanos, atacando cada una de las medidas que se adoptan por el gobierno, dando la impresión de ansiar un tropiezo, un error o una mala oración de Bukele y su gabinete para sembrar dudas, y en algunos casos insolentan a salvadoreños que salgan de sus casas, pese a un decreto ejecutivo que obliga a cuarentena domiciliar. Pero no hay que olvidar estamos frente a una crisis en donde lo fundamental sería unirnos para evitar una parálisis por parte de los funcionarios y que todos juntos de una manera coordinada, solidaria, podamos luchar para evitar el mayor número de muertes de salvadoreños por el covid-19, experiencia que se ha visto en otros países con excelentes sistema de salud como Italia, hasta el caso de Ecuador en donde el número de muertos ha colapsado no solo el sistema de salud, sino todo el aparato de seguridad y sanidad, se han visto imágenes de familiares quemando a sus muertos en las calles. Por ello nos preguntamos ¿A qué juegan los “tanques de pensamiento”?

El decreto ejecutivo del ramo de salud número 14, vigente, regula en su artículo 1 la restricción de todas las personas de permanecer en sus casas y de realizar actividades que no sean estrictamente señaladas en dicho decreto, con el objeto de prevenir el peligro de la propagación del virus covid-19.

Esta medida es la recomendada por la OMS, y por diferentes especialistas en economía, medicina, historia, de hecho se ha adoptado a nivel mundial como la única medida efectiva para contrarrestar la enfermedad, y desacelerar el número de contagios; algunos países como el caso del Reino Unido, sus autoridades despreciaron en una primera etapa de contagios esta medida, luego la retomaron pero como consecuencia de su actuar tardío el número de muertes se ha incrementado, e inclusive el primer Ministro Boris Johnson resultó contagiado y está en una Unidad de Cuidados Intensivos. ¿A qué juegan los “tanques de pensamiento”?

Si alguien puede ser señalado como el responsable de un mayor número de muertes a causa de esta pandemia, no cabe duda que ese es el neoliberalismo, una corriente económica y política capitalista en donde se favorece el sector privado, en detrimento de la intervención del Estado. El neoliberalismo se ha sembrado como una filosofía de vida en la mente de los consumidores, es la causa por la que en este país los más pobres poseen hasta 3 teléfonos, puede faltar variedad en su plato de comida pero no puede faltar el saldo en cada uno de ellos. A sabiendas de ello actualmente existe un impuesto a las telecomunicaciones, sumado a otro número de cargas tributarias que afectan a quien menos tiene. La política neoliberal ha profundizado la pobreza en los más desprotegidos, debido a políticas económicas erradas como la dolarización, la privatización de la administración de pensiones, el recorte de recursos para la salud y educación, sumado a las crisis económicas mundiales.

Los más propensos según distintos informes médicos, e incluso apoyado por la OMS, en ser víctimas mortales del virus son los que sufren hipertensión, diabetes, problemas de obesidad, enfermedades que forman parte de dietas de calorías vacías, de las sodas, de los churros, de los dulces, de comidas rápidas que van al ritmo de lo acelerado de la vida, del estrés del trabajo y del poco compartir en familia. Recientemente la diputada del partido de “izquierda” Fmln y una de sus figuras más representativas, Nidia Díaz, expresó en una entrevista que los campesinos se sustentan mejor con una soda y una bolsa de churro, por ser la dieta que ellos han optado. ¿A que juegan los “tanques de pensamiento”?

Los primeros datos de muertes en Estados Unidos indican que son los afroamericanos los que se están llevando el mayor número de muertos, por citar un ejemplo en Lousiana y Chicago las estadísticas mostraron que un 70% de muertes por covid-19 ha ocurrido en negros, a pesar de ser minorías en ambas áreas; en el condado de Mecklenburg de Carolina del Norte, la ciudad más grande del estado, las personas negras representan el 32.9% de los residentes, pero son el 43.7% de los casos reportados por coronavirus al cuatro de abril; en Michigan informan que el 33% de los casos de covid-19 se ha producido en negros, es decir 10 puntos porcentuales más que los blancos, además de representar el 41% de muertes en comparación al 28% de blancos y el 26% de los que no se le conocía la raza (fuente: usnews, 2 abril 2020). El lugar más afectado por el virus en Italia ha sido Lombardía, la región con la mayor renta per cápita (relación que hay entre el PIB y la cantidad de habitantes de un país), sus hospitales y sus sistema de salud ha sido catalogado como de los mejores de Europa, de hecho por esa misma razón existe una gran número de población adulta mayor, en dicho lugar se tiene una mortalidad general en la UCI del 26% (fuente: jamanetwork, 6 de abril 2020), así se advierte que su porcentaje de mortalidad en la UCI es bajo a comparación de otros sistemas de salud, y tienen una densidad poblacional de 413 habitantes por kilómetro cuadrado. Esto suena apocalíptico si lo comparamos con Soyapango que posee 9771 habitantes por kilómetro cuadrado, o Mejicanos que posee 9579 habitantes por kilómetro cuadrado, con un sistema de salud paupérrimo. ¿Quiénes serían los más afectados de propagarse sin medida el virus Covid-19 en nuestro país? ¿A qué están jugando los “tanques de pensamiento”?

El gobierno ha insistido en que se cumpla de manera obligatoria con la cuarentena domiciliar, el mismo decreto número 14 antes mencionado, dice en su Artículo 2 las personas que pueden circular, dando un listado de casos amplios:

Así se puede observar que están claramente establecidos los casos para poder salir de la cuarentena domiciliar, en donde se garantizan otro tipos de derechos como el de la alimentación, salud, y aún deja la puerta abierta para casos fortuitos o fuerza mayor que deban de salir de sus casas a un lugar específico, por ello es sumamente irresponsable invitar a las personas a que salgan de sus casas porque no los pueden retener y mandarlos a un albergue, que eso es vulnerar los derechos fundamentales, más aún cuando debemos reconocer que en nuestra cultura sobresale la astucia por sobre la prudencia, se cree que es más listo el que consigue un objetivo con menos esfuerzo, y caemos en el grave error de pensar que solo por el hecho de que algo esté normado las personas van a cumplir con ello, ejemplo la Ley para el Control del Tabaco, en donde se establecen prohibiciones que la mayoría no cumple.

El día de ayer la Sala de lo Constitucional publicó las resoluciones 167-2020, en donde ordena al Órgano Ejecutivo hacer un plan de repatriación programada, y la 148-2020 en donde exhorta a la Asamblea Legislativa y al Ministerio de Salud a coordinar esfuerzos para contar con una ley que regule las detenciones derivadas del incumplimiento de cuarentena domiciliar, en donde reitera que no debe haber privados de libertad por violar la medida, irrespetando derechos constitucionales. Si bien este artículo no pretende profundizar en argumentos jurídicos dichas resoluciones, por no ser el objeto de la publicación, se observa una actitud temerosa de la Sala de lo Constitucional, es decir saben que sus resoluciones pueden causar daño al pueblo, y a la vez no quiere que pase, pero en su ambivalencia firman un posible daño a la salud del pueblo, sobrevalorando algunas teorías por sobre el derecho colectivo, no obstante no existen derechos absolutos y en un análisis de proporcionalidad un derecho en beneficio social siempre está por encima de un derecho individual, pues el derecho individual forma las celulas del derecho social y el bien común es una de las consecuencias que defiende la misma constitución.

Para poner en contexto la Sala de lo Constitucional recientemente publicó la sentencia de inconstitucionalidad sobre el salario mínimo de los empleados domésticos, ya que advirtió que no se han establecido los pisos salariales para ese sector, y da un plazo de 12 meses, para que esto se regule. Es decir sí existe vulneración de los derechos a los trabajadores domésticos, pero ellos deben seguir esperando doce meses más para salir de esa injusticia. Es un contrasentido, de igual forma sucede con las resoluciones que publicó ayer en relación a la crisis de salud que vivimos.

Una de las últimas personas en contraer el virus ha sido una enfermera, así lo confirmó el Ministro de Salud Francisco Alabí, y los detractores, llámese defensores de derechos humanos de Universidades, oenegés, un sector que se auto denomina como periodistas independientes, además de los famosos “tanques de pensamiento” han señalado al gobierno como culpable por el contagio de la enfermera, pisoteando el derecho a la privacidad de la persona contagiada y su familia, exponiéndola a la estigmatización por parte de un sector social; pero si nos vamos a la mayor potencia mundial, Estados Unidos, en el área metropolitana de Detroit han dado positivo más de dos mil trabajadores de la salud, dicho sea de paso es el sistema de salud más grande en dicha área, en donde existen medidas agresivas de protección para los trabajadores y priorización de pruebas para este sector. ¿A qué están jugando los “tanques de pensamiento?”

Esta Revista publicó el 11 de noviembre 2019 una investigación que en otros países hubiese sido una bomba, el ex fiscal Douglas Meléndez prefabricaba pruebas en la Unidad Primaria de la FGR, para armar procesos en donde había hechos sin implicaciones de derecho, sin embargo los tanques de pensamiento callaron, en esa publicación se señalaba tratos crueles e inhumanos en contra de empleados de la misma fiscalía, sin embargo los defensores de los derechos humanos vieron para otro lado, el mismo Apolonio Tobar, Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos ha callado,  a la fecha no se ha pronunciado sobre un escrito del 29 de enero de 2019, incumpliendo el término que establece el Art. 29 de la Ley Orgánica de dicha institución, que señala debe hacerse en 8 días, una vez se haya cumplido el plazo para escuchar a la autoridad denunciada a quien la ley manda responder dentro del plazo de 72 horas. Es decir se fomenta la justicia selectiva, la justicia de clases, callamos en unos casos y hacemos ruido en otros, pese a una emergencia nunca antes vistas en donde el lema debería ser uno solo y es el de apoyarnos frente a esta crisis.

El 31 de octubre 2019, esta Revista sacó un comunicado pronunciándonos en contra de la resolución de la Cámara Primera de lo Penal, de San Salvador, al declararse incompetente en el caso de un Magistrado que fue denunciado por agredir sexualmente a una niña de diez años, sin embargo muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras porque se obliga a una cuarentena domiciliar para prevenir mayor número de contagios, callaron, ignoraron esta lamentable decisión.

Esta Revista denunció el 18 de octubre 2016, que instituciones bancarias obstaculizaban la justicia en casos de cuotas de alimentos, y sustraían de la cuenta de ahorro del usuario moroso, directamente y sin audiencia, dinero para abonar a sus créditos, sin consentimiento del deudor crediticio, violentando el principio de libre disposición de los bienes, ejerciendo una privación ilegítima del derecho de propiedad del deudor, pero nunca se escuchó un pronunciamiento o denuncias de tanques de pensamiento, para que esta mala práctica cesara, incluso algunas agencias bancarias realizaron esto con los $300 dados por el gobierno para soportar la crisis ocasionada por el virus.

¿A qué juegan los “tanques de pensamiento”? no juguemos con el Covid-19 porque nos vamos a quemar, son los pobres los que ya están sufriendo y los que  desproporcionalmente mayor impacto por esta enfermedad recibirán.

Lo que debe garantizarse es que en los albergues existan condiciones básicas que cubran el derecho a la salud, a la alimentación, a un techo, al vestido, que se le realicen las pruebas de coronavirus, es este el punto medular en el que se debe de centrar la protección a derechos humanos y a la vigilancia de casos concretos en los que efectivamente ha habido mal procedimiento policial por abuso de autoridad o fuerza excesiva. No es posible que se haya denunciado la previsible inconstitucionalidad del nombramiento del Procurador para la Defensa de Derechos Humanos, por ser eminentemente político y no cumplir con el perfil que el cargo requiere, y ahora quienes denunciaron se suben a sus espaldas.

No cabe duda que podríamos hacer un listado de un número de medidas que el gobierno podría ejecutar desde la visión particular de cada ciudadano u organización y de existir los canales para ello, es necesario hacer propuestas, mejorar los protocolos, fortalecer a la micro y pequeña empresa, tomar mayor acción de protección para la población privada de libertad, anteponer la salud sobre la economía, pero no dejar a un lado que la mayor contribución que podemos hacer es respetar la cuarentena domiciliar, quedarnos en casa, así nos cuidamos y cuidamos de los nuestros, contrario a ello, lo más grave que podemos hacer es fomentar la salida de los hogares de personas que pueden ser un foco de infección, pues como han dicho funcionarios del gabinete ampliado de salud, el virus anda circulando.

Trabajemos todos juntos para vencer al virus, si bien ahora estamos separados, cuando podamos juntarnos ya pasada la tormenta, podamos estar todos y sacar adelante a nuestro país.