Por qué nuestra actual legislación del aborto es la mejor del mundo, por Oswaldo Feusier

Muchas veces lo más importante se esconde frente a nuestros ojos, lo tenemos ahí, bajo un manto de obviedad ¡y aun así nadie lo encuentra! En momentos que se debate sobre la despenalización del aborto en tres supuestos concretos, nuestra legislación actual, punitiva hasta el tuétano, atraviesa duros momentos. Los sectores conservadores que se oponen a la reforma se equivocan en sus consignas, atacan la nueva legislación sin atreverse uno solo de ellos a profundizar el sentido contrario: Las grandezas de lo vigente, en materia de aborto.

Soy de los que piensan, que si los defensores de esta legislación no se atreven a celebrar las virtudes de lo que tanto protegen, ni modo, a uno le toca encontrar las razones por las que Nicaragua, Honduras, Haití y El Salvador contrarían al 97% de los países adscritos a la ONU, a la organización Mundial de la Salud, a la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, y a cuanto necio piense que una mujer tiene similares oportunidades que un feto, por eso les presento mi cuenta:

1. Es hipócrita.

Nuestra actual legislación se vende como la inmaculada última maravilla en materia de protección de la vida por nacer. Sin embargo, esto es un triste caso de publicidad engañosa. Nuestra ley vigente permite en su seno varias excepciones que a nadie le importan, por ejemplo, el Art. 137 del código penal deja sin pena el aborto culposo y el aborto tentado causado por la madre, en segundo lugar, todos hablan de la protección de la vida desde el momento de la concepción, pero a nadie parece interesarle que cualquiera clínica de fertilización in vitro de nuestro país -esas que solo acceden personas acomodadas-, se eliminan a diestra y siniestra óvulos fecundados[1]. Esto de nuevo, a nadie le importa, ¿Por qué si importa cuando se trata de una señora violada?

2. Es inútil.

Como hemos dicho en otras ocasiones, se trata de una legislación ineficaz hasta el extremo, virtualmente inútil, por ejemplo, entre el período del 2008-2015 los tribunales de nuestro país reportaron apenas 75 casos que involucraban el aborto, de estos ni siquiera 10 llegaron a sentencia[2]. Esto frente a los 1,07 millones de abortos inseguros que la Organización Mundial de la Salud estimaba en el 2008 para la región de México y Centroamérica (incluyendo Panamá y Belice), es decir, una tasa de 29 abortos inseguros por cada mil mujeres en edad reproductiva (15 a 44 años de edad)[3]. La aritmética no arroja resultados halagadores: Hay más abortos inseguros en uno o dos días que aquellos que llegaran a Sentencia Definitiva en más de cinco años.

3. Discrimina

Se trata del rasgo que mejor exhibe nuestra legislación: discrimina. El estudio “Del Hospital a la Cárcel” realizado por la Agrupación ciudadana para la despenalización del aborto terapéutico, ético y eugenésico, hace un análisis de 129 procesos en juzgados de instrucción y sentencia en el periodo del 2000 al 2011 por delitos de aborto y homicidio en recién nacido. Del total de procesadas 68.22% oscilaban entre los 18 a los 25 años, 73.64% eran solteras, el 46.34% eran analfabetas o tenían como nivel de estudio máximo el segundo ciclo de primaria (solo el 25.61% tenía estudios de bachillerato, técnico o universitario), y el 64.3% tenían como ocupación oficios domésticos, empleadas domésticas o bien obreras, meseras o empleadas de comercio[4]. Este es el público meta de nuestra legislación, una mezcla entre juventud y pobreza.

Conclusión: ¿Qué es ser PROVIDA?

Ignacio Ellacuria siempre hablaba de “historizar” los conceptos y las nociones, ver que “dan de sí” en la realidad, en el contexto histórico concreto. Si esto es así, hay una desafortunada realidad difícil de asumir para nuestra numerosa comunidad “provida”, sea de derecha o izquierda, religiosa o quizás no tan piadosa: USTED NO ES MÁS PRO-VIDA QUE LA LEGISLACION “PROVIDA” QUE DEFIENDE. De modo que, si defiende nuestra ley vigente en materia de aborto, le recomiendo encarecidamente defenderla desde la abstracción o lo emotivo, use frases pegajosas “Qué curioso que los que están a favor del aborto, nacieron”, fotos de fetos destrozados en países y contextos que ni siquiera conoce, sin duda lo anterior no es una estrategia muy sería que se diga, pero es mejor que ser sincero y admitir lo siguiente:

“Soy provida, porque defiendo una legislación irracional, discriminatoria, inútil e hipócrita, soy provida porque defiendo una legislación que no genera un impacto sensible en lo que dice proteger, pero si es efectiva en robarle la dignidad y posibilidad de elección a una niña violada, a una mujer enferma de un cáncer estrógeno-dependiente y embarazada, a una barrendera o sirvienta que espera el nacimiento de un feto anencéfalo, solo para verlo morir en sus brazos. Por eso orgulloso, soy pro-vida”.

Referencias:

[1] https://enfoquejuridico.org/2017/04/03/desde-el-instante-de-la-concepcion/

[2] O. Feusier, Exclusión, maternidad y cárcel: Apuntes sobre el delito de aborto, en “Violencia en tiempos de paz”, Secretaria de Cultura (San Salvador), 2015

[3] Organización Mundial de la Salud, «Unsafe abortion: Global and regional estimates of the incidence of unsafe abortion and associated mortality in 2008», 2

[4] Cfr. Agrupación ciudadana para la despenalización del aborto terapéutico, ético y eugenésico. Del hospital a la cárcel. (San Salvador), 2013, 10-25

Cita así:

FEUSIER, OSWALDO. “Por qué nuestra actual legislación del aborto es la mejor del mundo”. Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 19 de abril de 2018