Causales de suspensión en el ejercicio del notariado de conformidad al Artículo ocho de la Ley del Notariado.

Causales de suspensión en el ejercicio del Notariado, de conformidad al Artículo ocho de la Ley del Notariado.

Generalidades.

En la Ley de Notariado no existe ningún criterio técnico que diferencie entre causales de suspensión y causales de inhabilitación, pues la base de ella la encontramos en el Artículo ciento ochenta y dos numeral doce de nuestra Constitución, tal artículo menciona claramente cuáles son las causales de sus­pensión y cuáles las de inhabilitación; no existe, ningún criterio técnico que sirva de base a tal clasificación: todas pudieron haberse clasificado como: causales de suspensión o de inhabilitación; indistintamente, tienen el mismo procedimiento a seguir de conformidad con el artículo once de la Ley de Notariado. Lo cierto es que en ambos casos se produce el efecto que al declararse, no pueden los notarios ejercer sus facultades en forma ABSOLUTA.

En este orden de ideas, podemos decir que en el fondo lo que el Artículo 7 de la Ley de Notariado determina son las causales de inhabilitación, debido a un trasfondo moral del notario, una conducta antijurídica o una falta de probi­dad. En cambio las causales de suspensión, reguladas en el Artículo 8 de la misma ley en comento, regu­lan ASPECTOS DE IGNORANCIA Y MALA CONDUCTA PROFESIONAL Y PRIVADA, no de la gravedad que revelan los delitos de venalidad, cohecho, fraude y falsedad de que habla el artículo siete de la Ley del Notariado.

Marco Teórico.

El Artículo 8 de la Ley de Notariado establece de manera taxativa, quiénes pueden ser suspendidos en el ejercicio del notariado, así dispone: “Podrán ser suspendidos en el ejercicio del notariado:

1° Los que por incumplimiento de sus obligaciones notariales por negligencia o ignorancia graves, no dieren suficiente garantía en el ejercicio de sus funciones;

2° Los que observaren mala conducta profesional o privada notoriamente inmoral;

3° Los que tuvieren auto de detención en causa por delito doloso que no admita excarcelación o por delitos excarcelables mientras aquella no haya sido concedida”.

Ahora bien, del anterior artículo se desprende las causas por las que un notario puede ser suspendido en el ejercicio de la función pública notarial; para el caso, tenemos tres grandes grupos: – EL INCUMPLIMIENTO DE OBLIGACIONES NOTARIALES – LA MALA CONDUCTA – EL AUTO DE DETENCIÓN

Incumplimiento de Obligaciones Notariales. 

Las obligaciones del notario se centran principalmente en:

  1. La forma de llevar su protocolo, (Artículo 16 y siguientes de la Ley del Notariado)
  2. El plazo o período que señala el Artículo 23 de la Ley de Notariado, para entregar o devolverlo el libro de protocolo a la Sección del Notariado o al Juzgado respectivo.
  3. La forma de elaborar escrituras matrices, testimonios, y actas notariales; así como en la forma en que deba dar fe de otras actuaciones en que personalmente intervenga, tales como: Certificaciones de documentos, legalizaciones de firma y razones notariales.
  4. Expedir testimonio a los otorgantes o personas que ostentan las calidades que señala el Artículo 43 inciso Primero de la Ley del Notariado.

Ahora bien, la Corte Suprema de Justicia ante una omisión de las obligaciones profesionales del notario (como las antes mencionadas)  puede to­mar cuatro actitudes:

1) Ante una omisión de carácter insignificante puede que ni siquiera amoneste verbalmente al Notario;

2) Puede la Corte Suprema de Justicia ante el incumplimiento de las obligaciones profesionales hacer amonestaciones verbales, situación que no las contempla la ley, pero se dan en la práctica;

3) También la Corte Suprema de Justicia puede imponer multa de 5 colones a 25 colones, de conformidad con el artículo 63 inciso primero de la Ley del Notariado, que dice: “Las infracciones a la presente ley cometidas por el notario y que no produzcan nulidad del instrumento, serán sancionadas por la Corte Suprema de Justicia, previa audiencia del notario, con una multa de cinco a veinticinco colones.”  Y obviamente,

4) La suspensión del notario en base al artículo 8 ordinal 1° de la Ley de Notariado. Es decir, por incumplimiento de sus obliga­ciones notariales, por negligencia o ignorancia graves, que no dieren suficiente garantía en el ejercicio de sus funciones.

Por lo tanto, la suspensión de la que trata el ordinal primero del artículo ocho de la Ley de Notariado, son todos aquellos tipos de regulaciones que debe cumplir el notario, respecto a la forma de llevar su protocolo, para la devolución del mismo, la regulación de la forma de extender los testimonios; el cumplimiento de formalidades que debe observar en la extensión de las actas notariales. En todo tipo de incumplimiento o de omisión de obligaciones notariales que sean debidas a negligencia o ignorancia grave, queda a juicio prudencial de la Corte Suprema de Justicia si:

1º. Suspenderlos, o

2º Imponerle multas al notario siempre y cuando el incumplimiento de la obligación no amerita ser tan drástico en la resolución como para suspenderlo (Arts. 55 y 63 Ley de Notariado).

Finalmente, es importante distinguir entre la ignorancia grave y la negligencia y al respecto decimos que: la negligencia consiste en la falta de cuidado en que incurre el notario en la administración y ejercicio de la función notarial poniendo en riesgo la delegación que el Estado le ha confiado. En cambio la ignorancia grave está referida al desconocimiento de la ley y de las formas, poniendo en peligro la seguridad jurídica como fin superior de la dación de fe.

Primera parte de la serie: Causales de suspensión en el ejercicio del Notariado.

Simoné.