Votar en elección de FEDAES, ¿Vale la pena?

A las afueras de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), se escucha a una empleada judicial decir “Para que votar si ya están elegidos quienes serán los magistrados”, mientras quien le acompaña le responde “tienen que hacer la paja”; se refieren a la elección organizada por la Federación de Asociaciones de Abogados de El Salvador (FEDAES), que se realizará este sábado diez de marzo en distintos centros judiciales del país, para pre seleccionar y conformar una lista de quince juristas, quienes podrán ser elegidos por la Asamblea Legislativa, para el cargo de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Este es el sentir de abogadas y abogados sobre el proceso de selección de Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, que se ha caracterizado años atrás por no gozar de la confianza de elector, y no es para menos, al final del proceso y de la presentación de la lista de quince juristas por la FEDAES y quince más por parte del Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ), los ungidos son el resultado de burdas y sucias negociaciones políticas en la Asamblea Legislativa, en donde por costumbre, se olvidan del concepto de moralidad y competencia notoria e independencia judicial.

Este proceso llevado por la FEDAES, ha experimentado una serie de disconformidades y pleitos de su junta directiva, no es raro ver abogados discutiendo, pero sí construyendo templos de falsa justicia en el aire, al mero estilo del salón azul; como gremio conocemos la realidad judicial, las actuaciones de la Corte Suprema de Justicia no siempre han sido transparentes, siquiera apegadas a derecho –caso Beatriz-, sabemos de resoluciones que han contribuido a la impunidad del país –caso jesuitas, ley de amnistía, caso Monseñor Romero, protección a grandes capitales-, y cuando se ha manipulado a la CSJ para ser tapaderas de corrupción –paralizar facultades de sección de probidad, mantener a jueces corruptos, dar vida a partidos políticos ya extintos, recibir indemnizaciones manoseando el sistema-, por mencionar algunas situaciones.

El debate principal ha sido sobre el interés político de algunos candidatos; querer argumentar que los magistrados no han tenido intereses políticos años atrás es falso, no hace poco recordamos a uno de ellos entrando con mano alzada y agarrado de un diputado a la CSJ, de hecho muchos de ellos han manifestado públicamente su idea que en esos puestos se resuelve bajo dos elementos: los efectos jurídicos y políticos; pensamiento que no tienen espacio dentro de los libros del derecho y su fin último: el anhelo de la Justicia.

Con ello no quiero condenar a que la conformación de la Corte Suprema de Justicia debe ser siempre política, pues no hay cuerpo que aguante cien años de castigo, más bien, mi crítica va en el sentido que, si se quiere partir de un proceso transparente, no se debe asumir que hasta hoy en día existen aspirantes con intereses partidarios, o que ex – magistrados que fueron escogidos no por moralidad sino por fidelidad política, vitoreen y denuncien que el FMLN busca apoderarse de la sala de lo constitucional, no se vale escudarse del alzhéimer o de la hipocresía. Por ello, revisando los perfiles de los candidatos ¿ven alguno que no tenga intereses políticos o particulares?

Para que existan perfiles de abogados para optar a magistrados, apegados a los requisitos de la constitución, se debe comenzar por hacer selecciones auténticas en el núcleo de las asociaciones, a través de la participación de los afiliados, por medio de procesos internos, democráticos y reglas claras,  y no por medio de la selección de currículos por la junta directiva o del dedo del presidente de la asociación, que en casos particulares se autoproclaman candidatos, y al estilo del pavo real, muestran sus honores que han sido otorgados por la misma asociación que presiden.

No es tapizando los centros judiciales con caras de candidatos o visitando las oficinas judiciales y jurídicas que el elector decide por quién votar, esto es una ofensa al gremio. Uno de los requisitos que exige la Constitución de la República es la moralidad, acompañada de un elemento indispensable, que esta sea notoria, lo que implica que el mejor rostro de un candidato es su actuación en el ejercicio de su profesión, donde ha tenido que demostrar un perfil intachable, honesto, activo en la consolidación de la cultura jurídica, de ahí que muchas personas que han aceptado sobornos, que han estafado a clientes, que llegan tarde a su trabajo, que irrespetan a su personal, que se han aprovechado de sus cargos para su crecimiento económico o académico, serviles a los personajes políticos, que demuestran conductas antiéticas, o con historial social de acoso sexual a abogadas, a estudiantes, o quienes incluso cabildean con el sector político previo a su elección, son perfiles que no deberían de ser tomados en cuenta, ¿se les hizo más corta la lista de posibles elegidos?

Se requiere de manera inmediata la creación de un colegio de abogados, que velen por el perfil ético de los juristas, se requiere que las asociaciones fortalezcan la participación de sus afiliados, que sean auténticos espacios de desarrollo jurídico-académico, con diversidad de pensamientos jurídicos, pero con independencia política partidaria, es necesario que las asociaciones de abogados tengan una participación más influyente sobre el comportamiento de jueces, o abogados que manchan al gremio, que exista denuncia sobre violaciones a los derechos de los abogados, abogadas, de los mismos usuarios del Órgano Judicial, que haya crítica por la forma en que se instrumentaliza el derecho, ¿han escuchado de alguna asociación que publique una lista de jueces que se deben de depurar?

Otro dato paradójico, es que de la lista de quince nombres que pre selecciona el CNJ, institución que vela por la preparación, capacitación y  conformación de ternas para la judicatura, en su mayoría son abogados que trabajan en el libre ejercicio de la carrera de la profesión; y la FEDAES, que fue creada para velar por la representación del gremio de abogados, elige en su mayoría personas procedentes de la carrera judicial.

Sin duda hay que acudir a votar, pero elegir únicamente a aquellos que han mostrado probidad en el ejercicio de la profesión, no elegir al compadre, al jefe, al vecino, pues de lo contrario seremos cómplices de la corrupción e impunidad con la que pudieran actuar futuros magistrados de la CSJ, se debe elegir a personas que no solo sean capaces, sino que tengan una idónea administración de personal, comprometidos con la justicia, con la equidad, con la transparencia, este es el candidato por el que tienes que votar, este es uno de los grandes aportes que el gremio de abogados da al país, seamos dignos portadores del derecho y constructores de una sociedad justa.