Muere Beatriz, ícono de la lucha contra la discriminación de las Mujeres

Este ocho de octubre del dos mil diecisiete, falleció Beatriz García, un ícono de la lucha de las mujeres contra la discriminación a la que se ven expuestas por el hecho de ser mujer, cuando en el año 2013 el aparato jurisdiccional no le permitió interrumpir la gestación que le ponía en peligro de muerte.

La causa de su fallecimiento según informe de Medicina Legal se debió a una neumonía hospitalaria de manera directa y del padecimiento de lupus eritematoso sistémico, de manera indirecta.

Nuevamente la condición económica de las mujeres volvió a ser un factor que perjudicó la salud de Beatriz, la cuenta oficial de la Agrupación Ciudadana para la despenalización del aborto, relata que Beatriz el miércoles cuatro de octubre pasado, tuvo un accidente de tránsito cuando acompañaba en motocicleta a un familiar, en el municipio de Jiquilisco, sufriendo un trauma encéfalo craneal leve. Posteriormente fue trasladada al Hospital Nacional de Usulután, al ser evacuada por las lluvias de la tormenta tropical “Nate”.

Dos días después del alta dada a Beatriz por el Hospital Nacional de Usulután, tuvo complicaciones en sus vías respiratorias, por lo que fue ingresada en el Hospital Nacional de San Miguel, donde sufrió dos paros cardíacos, causados de manera directa por la neumonía nosocomial adquirida, debido a las bajas defensas que tenía por la enfermedad de lupus eritematoso sistémico.

Caso de Beatriz.

En el año 2013 fue atendida en el Hospital Nacional de Maternidad una mujer llamada Beatriz de 22 años de edad, diagnosticada con lupus eritematoso sistémico con manifestaciones discoides agravado con nefritis lúpica, quien además tenía dieciocho semanas de embarazo de un feto con anencefalia (ausencia de cráneo y cerebro), anomalía incompatible con la vida extrauterina.

El Jefe del Servicio de Perinatología del Hospital Nacional de Maternidad  informó que bajo esas condiciones era necesario interrumpir la gestación de manera inmediata, para evitar colocar a Beatriz en peligro inminente de muerte; sin embargo, no se le practicaba la intervención, debido a que el Jefe de la Unidad Jurídica del Hospital Nacional de Maternidad, requirió opinión sobre el caso a la Junta de la Protección de la Niñez y de la Adolescencia. El Director del Hospital expresó que no podía hacer nada hasta que el Ministerio Público se pronunciara.

Es así que se interpone el recurso de Amparo ante la Sala de lo Constitucional de la CSJ, solicitando se impugnara la omisión del Director y del Jefe del Servicio de Perinatología, ambos del Hospital Nacional de Maternidad, de brindarle de manera inmediata el tratamiento médico idóneo para evitar el deterioro de su salud y colocarla en peligro inminente de muerte, vulnerándole el derecho a la salud y a la vida de Beatriz; se consignó en la demanda que las posiciones de las autoridades médicas agravaban la salud y ponían en riesgo la vida de Beatriz, siendo irrelevante solicitar autorización para la intervención médica idónea, pues el cuadro clínico de Beatriz los eximia de responsabilidad penal.

La Sala de lo Constitucional solicitó un dictamen pericial al Instituto de Medicina Legal en el cual se informó que Beatriz se encontraba estable de salud al momento del peritaje y no presentaba riesgos, pero podría enfrentar complicaciones, pues el empeoramiento de su salud era impredecible; además que Beatriz tenía mayor riesgo con el lupus del que padecía, el cual en ese momento estaba en remisión o inactivo; que no era conveniente inducir el parto y que eran los especialistas médicos los que deberían decir cuál era el momento apropiado para ello, siendo procedente finalizar el embarazo por medio de un parto inmaduro por vía abdominal.

La Sala de lo Constitucional resolvió: “no ha lugar el amparo promovido por la señora “B.C.”, en contra del Director y del Jefe del Servicio de Perinatología, ambos del mencionado centro hospitalario, por la supuesta vulneración de sus derechos fundamentales a la salud y a la vida, con las previsiones mencionadas en el Considerando VII 5 de esta decisión, es decir, que las autoridades de salud demandadas están obligadas a continuar monitoreando el estado de salud de la peticionaria y a brindarle el tratamiento que en cada momento resulte idóneo para su condición médica, así como a implementar los procedimientos que, según la ciencia médica, se estimen indispensables para atender las futuras complicaciones que se presenten”.

Aciertos y desaciertos de la sentencia de la Sala de lo Constitucional en caso de Beatriz.

Dentro del análisis de la sentencia de este caso se identificaron los siguientes puntos:

Acierto Desacierto
Desde un punto de vista constitucional, no cabe una interpretación de la vida humana como un derecho absoluto e ilimitado. No hay un derecho superior entre el feto y Beatriz Que la Sala argumentara que al presentarse la demanda las autoridades de salud no habían incurrido en omisión de atender a Beatriz, no existiendo la vulneración de los derechos fundamentales alegados
El reconocimiento de la vida humana desde la concepción exige al Estado diseñar, crear e implementar políticas públicas, mecanismos y procedimientos, idóneos y necesarios para brindar al binomio madre- hijo equivalentes oportunidades del goce del derecho a la vida Que en su conclusión la sala no fue coherente con lo que había analizado en sus considerandos, ni con los medios probatorios desfilados en el proceso
El derecho a la vida comprende dos aspectos fundamentales: el primero referido al derecho a evitar la muerte y el segundo permitir una vida digna El concluir que los profesionales de la medicina, deben asumir los riesgos que conlleva el ejercicio de la profesión y decidir en base a sus conocimientos científicos; una salida para lavarse las manos
La mujer no puede alegar un derecho al propio cuerpo o al propio vientre, ni un derecho a la interrupción del embarazo, que puedan anular el derecho a la vida del no nacido No brindarle importancia a la opinión de Beatriz quien era la vulnerada, pues el feto padecía de anencefalia, ni preocuparse además por su salud mental y psicológica
La colisión entre derechos fundamentales debe ser resuelta mediante el método argumentativo de la ponderación, el cual consiste en determinar cuál es el derecho que debe prevalecer en su ejercicio práctico Que la sala ve como impedimento absoluto autorizar la práctica de un aborto por contrariar la protección constitucional que se otorga a la persona humana desde el momento de la concepción; siendo esto incoherente con el método de ponderación que habría señalado como solución del caso
La falta de regulación de estos supuestos, con carácter previo y no como resultado de un proceso, dificulta y demora la adopción de medidas para solucionar las controversias entre los derechos de la madre y los del nasciturus No considerar en la sentencia los aspectos sociales, familiares y económicos de la demandante, en el sentido que la afectación de Beatriz no sería igual al de una persona con facilidades por el status quo al que pertenecía

Es de advertir que ninguno de los magistrados de la Sala de lo Constitucional, quiso calificar o encaminar el caso de Beatriz, hacia una posible solución con las excepciones al aspecto punitivo del aborto (aborto terapéutico, eugenésico y ético), argumentando que en la demanda no se solicitó la autorización para practicar un aborto, sino realizar un procedimiento médico lícito; esto nada más aparentó ser una justificación inadecuada por parte de la Sala, pues es evidente que la interrupción en la vida del feto era la solución que los especialistas médicos manifestaron se debía practicar, al cual debía de garantizársele una muerte digna, decir lo contrario sería apoyarse en un ritualismo regresivo, que no solo atentó contra la salud y la vida de Beatriz, sino también violentó los principios de acceso a la justicia y el de aplicación judicial del derecho.

El fallo de la Sala de lo Constitucional fue discriminatorio contra Beatriz, pues no solamente ignoró resolver lo peticionado por ella, es decir la omisión de las autoridades de salud de aplicarle el procedimiento idóneo para proteger su salud y su vida, a sabiendas que el feto padecía de anencefalia (ausencia de cráneo y cerebro), que es una anomalía incompatible con la vida extrauterina; sino también no valoró que ella era la responsable de un hijo de trece meses de nacido, y ni la condición psicológica de Beatriz, pues en su fallo daba lugar a que continuara gestando al feto aun sabiendo que después del parto no iba a poder vivir.

Es importante señalar que nuestro escritor de Derechos Humanos Santos Guardado, especialista en este tema, ha concluido en sus investigaciones que la condición económica de las mujeres es uno de los factores que más les inciden y perjudica con la penalización absoluta del aborto, pues es constante que las mujeres condenadas hasta por cuarenta años de cárcel (al cambiar el delito de aborto por el de homicidio agravado) en sus casos lo que ha existido son complicaciones obstétricas, pero por su pobreza, falta de educación sexual, falta de políticas públicas a favor de la maternidad (en el área laboral, social, familia, salud), falta de acceso a hospitales, falta de control con un médico ginecológico privado, por mencionar, sus fetos han fallecido por complicaciones en su salud y no por homicidios, y la sociedad y el sistema judicial estigmatizan a estas mujeres como abortistas, cegando a muchos juzgadores a la hora de señalar un fallo sin ser coherente con la prueba desfilada en juicio.

En el caso de Beatriz, particularmente, se podía configurar los posibles abortos: terapéutico, eugenésico y ético o moral, si la legislación penal de nuestro país atendiera las observaciones del Comité de Derechos Humanos, si no absolutizara el tema del derecho a la vida, si nuestros legisladores pudieran entender que el derecho es rebasado por la realidad, siendo pertinente atender el auxilio de otras ciencias, y que el ser garantistas con el derecho a la vida al protegerla desde su concepción, no implica la creación de normativas radicalmente restrictivas, además no se puede dejar de lado que en muchos casos y atendiendo la Convención Americana sobre Derechos Humanos debe prevalecer la norma más favorable a la persona humana como solución jurídica (Corte I.D.H., La colegiación obligatoria de periodistas Serie: Estudios de Derechos Humanos Tomo I El Concepto de Derechos Humanos arts. 13 y 29 Convención Americana sobre Derechos Humanos)

En el caso de Beatriz quedó comprobado que las autoridades médicas demandadas omitieron actuar al no estar dispuestos a realizar lo que la ciencia médica recomienda, a menos que cuenten con una autorización legal; esta omisión de actuar pudiese haberse evitado si el legislador regulara soluciones jurídicas para estos casos en específicos.