Desistimiento del Proceso y de la Pretensión

Etimología y concepto. “La palabra desistimiento describe la acción y efecto de desistir. El vocablo desistir procede del latín desistere, esto es, pararse o cesar” (DE ECHEGARAY, E.; 1887, p. 748). Significa, entonces, el cese del intento empezado o ejecutado. Dentro del Derecho Procesal, el desistimiento denota la acción de apartarse de la demanda o, más bien, enuncia el abandono de la acción. La acción es el derecho de reclamar a la autoridad jurisdiccional el cumplimiento de una prestación a cargo del demandado.

El desistimiento es una de las formas puras de terminación anormal del proceso, pues impide que el proceso finalice con la correspondiente sentencia definitiva. Según Silvia Barona Vilar “el desistimiento consiste en el acto procesal del demandante por el cual anuncia su deseo de abandonar el proceso pendiente iniciado por él, y por ello también la situación procesal creada por la presentación de la demanda, quedando la pretensión interpuesta imprejuzgada, al no dictarse pronunciamiento alguno sobre la misma” (M. AROCA, J., y otros; 2001, p. 363).

Objeto. La Ley Procesal de Familia (LPF) establece que el desistimiento puede tener por objeto: el proceso, la pretensión, la oposición, el recurso y otros actos procesales específicos.

Desistimiento del proceso.

El artículo 86 LPF establece: En cualquier estado del proceso, hasta antes del fallo de primera instancia, las partes de común acuerdo podrán desistir del mismo. El juez declarará concluido el proceso, volverán las cosas al estado se encontraban antes de la presentación de la demanda y quedará a salvo el derecho de las partes de plantear nuevamente sus pretensiones. Conforme a la referida disposición legal, el desistimiento del proceso, también conocido como desistimiento de la acción, tiene las siguientes características:

  • Debe solicitarse por ambas partes de común acuerdo. Ahora bien, si el demandado aún no ha sido legalmente emplazado, entonces la parte demandante puede desistir del proceso de forma unilateral, esto es, sin necesidad de que la parte demandada preste su consentimiento. Lo mismo ocurre cuando el demandado es de paradero ignorado, puesto que el procurador de familia adscrito al Juzgado o el abogado de oficio – artículo 112 LPF – no puede solicitar la continuación del proceso sin autorización de su representado. Si el demandado ya ha sido emplazado y si el desistimiento no se plantea en audiencia, se le notificará el correspondiente escrito para que se pronuncie al respecto dentro de los tres días hábiles siguientes. Si el desistimiento se plantea en audiencia, el demandado deberá pronunciarse durante su realización cuando el juez le otorgue la oportunidad para hacerlo (artículo 61 LPF).
  • Debe plantearse antes de que se dicte el fallo de primera instancia. Una vez se dicta el fallo en audiencia o se notifica la correspondiente sentencia en primera instancia, el desistimiento resulta improcedente, por la imposibilidad del juez de revocar o anular su propia sentencia. Es importante recordar que instancia existe cuando se brinda la oportunidad de debatir los hechos y el derecho. El campo de actuación procesal en el cual se produce por primera vez el examen de hechos, la valoración de prueba y la aplicación del derecho se traduce en la primera instancia, la cual progresa a una segunda etapa a través de los medios de impugnación legalmente establecidos.
  • El efecto inmediato del desistimiento del proceso es la clausura del proceso sin pronunciamiento alguno sobre el fondo del mismo, esto es, sin resolver la pretensión que lo inspira, quedando abierta la posibilidad de volverla a plantear en un nuevo proceso. Asimismo, todas las situaciones jurídicas constituidas durante la sustanciación del proceso quedan sin efecto, pues la realidad procesal creada debe desvanecerse hasta dejar las cosas tal y como se encontraban antes de la presentación de la demanda. En ese sentido, las medidas cautelares o las órdenes de protección adoptadas durante la tramitación del proceso deben perder todo valor jurídico.
  • La admisión del desistimiento del proceso es irrevocable, pero mientras el mismo no sea resuelto cualquiera de las partes puede cambiar de decisión y optar por la continuación del trámite procesal.
  • Cuando el proceso se reserva a la gestión oficiosa de su trámite, entonces las partes no pueden desistir de él. Por ejemplo, el proceso de violencia intrafamiliar, una vez iniciado, no puede ser objeto de desistimiento en ningún sentido, pues si su finalidad es establecer mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar (articuló 1 letra a) de la Ley Contra la Violencia Intrafamiliar –LCVI –), entonces el procesos debe finalizar con la correspondiente sentencia definitiva. Por dicha gestión oficiosa el juez tiene la potestad de hacer comparecer por apremio al agresor o a la víctima a las diferentes audiencias que programa (artículos 35 inciso 2º y 39 LCVI) y evitar que el proceso finalice atípicamente. La ley le da facultad al juez para citar por apremio, es decir utilizando la fuerza pública.

Desistimiento de la pretensión.

El artículo 88 LPF dispone: El demandante podrá desistir de la pretensión, en cualquier estado del proceso. En este caso, no se requerirá la conformidad del demandado y el Juez se limitará a examinar si es procedente por la naturaleza del derecho en litigio, en caso afirmativo, declarará terminado el proceso y el demandante no podrá plantear nuevamente la pretensión con base en los mismos hechos. Conforme a la referida disposición legal, el desistimiento de la pretensión tiene las siguientes características:

  • Puede interponerse por la parte demandante sin consentimiento de su legítimo contradictor, pues a diferencia del desistimiento de la acción, el desistimiento de la pretensión es un acto unilateral que la parte demandante puede ejecutar aun y cuando la parte demandada ya haya sido legalmente emplazada.
  • Puede plantearse en cualquier estado del proceso. Sin embargo, al igual que el desistimiento del proceso, una vez se dicta el fallo en audiencia o se notifica la correspondiente sentencia en primera instancia, el desistimiento resulta improcedente, por la imposibilidad del juez de revocar o anular su propia sentencia.
  • El desistimiento de la pretensión sólo es admisible si el derecho que fundamenta la pretensión es disponible o renunciable para el actor. El derecho que ampara el proceso contra la violencia intrafamiliar es indisponible para la parte denunciante, así como es indisponible para cualquiera de los padres el derecho del hijo a conocer su verdadera filiación. En este tipo de casos el desistimiento de la pretensión resulta improcedente.
  • El efecto inmediato del desistimiento de la pretensión es la clausura del proceso sin pronunciamiento alguno sobre el fondo del mismo, no obstante que la parte actora queda imposibilitada para volver a plantear su pretensión con base a los mismos hechos. Asimismo, todas las situaciones jurídicas constituidas durante la sustanciación del proceso quedan sin efecto. El desistimiento de la pretensión se traduce en una renuncia del derecho, en contraste al desistimiento del proceso que se traduce en su simple abandono. No obstante producir efectos similares al de la renuncia, el desistimiento de la pretensión se dicta en auto y no en sentencia definitiva.
  • La admisión del desistimiento del proceso es irrevocable, pero mientras el mismo no sea resuelto la parte que lo interpuso puede cambiar de decisión y optar por la continuación del trámite procesal.

Cita así:

PALACIOS, CRISTIAN. “Desistimiento del Proceso y de la Pretensión.”. Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 20 de agosto del 2017 http://enfoquejuridico.org/2017/08/20/desistimiento-del-proceso-y-de-la-pretension/