"El caso Aracely" y la arbitrariedad de la Procuradora de Derechos Humanos

Se imagina despertar con más de 19 años de trabajo como Defensora de Derechos Humanos, con una delegación con 160,000 personas bajo su responsabilidad, y acostarse con la delegación desaparecida, mirando letras de un memorando que le puso fin a su trabajo sin un procedimiento legal… éste es “El caso Aracely” frente a la arbitrariedad de Raquel Caballero de Guevara, Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos.

Erlinda Aracely Jiménez, quien se define a sí misma como una Defensora de Derechos Humanos de Carrera, hasta el 24 de febrero del presente año, se desempeñó como Delegada Local de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, en la delegación de Santa Rosa de Lima, cuando un memorándum puso fin a una labor dentro de la institución, que había realizado por casi veinte años, pero afirma que no ha puesto fin a su vocación como Defensora de Derechos Humanos, lejos de ello, está determinada a librar una batalla por lo que considera un atropello a sus derechos humanos, y a los de las 160,000 personas de la zona de Santa Rosa de Lima, que se han visto afectadas con el cierre de la delegación de esa localidad.

Aracely, empieza su historia rememorando que ingresó a laborar a la PDDH en el año 1998 bajo el régimen de la carrera administrativa, como jurídica; luego en 2016 fue ascendida en el cargo de Delegada Departamental Local, disponiendo que se mantendría dentro de dicho régimen.

La lamentable noticia sobre el recorte presupuestario para la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos para el 2017, sorpresivamente tuvo sus efectos en la vida de Aracely, pues la Procuradora decidió cerrar tres sedes locales de la Procuraduría: la de Metapán, la de Soyapango y la de Santa Rosa de Lima, lugar donde laboraba Aracely, según dicha funcionaria, para afrontar el recorte; sin embargo Aracely afirma que no se han girado directrices institucionales de austeridad u otras medidas para afrontar el recorte, sino únicamente tiene conocimiento del cierre de las delegaciones.

Relata Aracely que la noticia del cierre de estas sedes, les fue comunicada verbalmente por la Procuradora en una reunión celebrada el veintidós de febrero del corriente año, en el Despacho de la funcionaria, únicamente con las tres delegadas correspondientes, a quienes dicha Procuradora, les solicitó les trasladaran al resto de trabajadores la noticia del cierre, ordenando que empezaran a empacar, pues se haría efectivo a partir del uno de marzo de este año.

               *****************************

“Nos pidió que trasladáramos su decisión a nuestros compañeros, como un “mensaje de paz” y “estabilidad laboral” y agregó que valoraría sobre la ubicación de los mismos… a las tres delegadas de viva voz, nos manifestó que nuestras labores se habían desarrollado con eficiencia, nos garantizó que mantendríamos los salarios que a esa fecha devengábamos como delegadas expresando que no podía desmejorarnos porque era un Derecho Adquirido… ” Erlinda Aracely Jiménez

                *****************************

Aracely con esta noticia se encontró entre la espada y la pared, por su mente cruzaron pensamientos de decepción por los importantes proyectos que habían emprendido en la zona, y que tendrían que desaparecer, así como desaparece un castillo en el aire, además la intriga de no saber qué iba a suceder con las plazas de los empleados de esa delegación, pues la Procuradora no mencionó exactamente qué pasaría con ellos.

Entre los proyectos que Aracely asegura se desvanecieron están: la unidad juvenil de defensores de Derechos Humanos, con cuarenta y dos jóvenes juramentados recientemente el dieciséis de febrero, de un foro de mil quinientos jóvenes; además dos redes de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos,  y una red de hombres y mujeres Defensores de Derechos Humanos; además la zona que atendía la delegación consta de 607 cantones y caseríos, con una población de alrededor de ciento sesenta mil personas, quienes en su mayoría viven en condiciones de pobreza y vulnerabilidad, y que con el cierre de la delegación tendrían que viajar hacia lugares más lejanos para acceder a los servicios de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

Aracely trasladó la noticia a los trabajadores, tal como lo solicitó la Procuradora; sin embargo, afirma que la noticia generó incertidumbre en sus compañeros, pues aún no se había dado ninguna directriz sobre el destino de las personas que allí laboraban, entonces empezaron a preguntarse qué sucedería con ellos, si continuarían laborando y de ser así, dónde se les trasladaría, si continuarían recibiendo su salario y muchas interrogantes que a Aracely le parecieron naturales en ese contexto y con las cuales se sintió solidarizada, pero agrega que no podía controlar las emociones de sus compañeros, y cuando ellos empezaron a manifestar esta incertidumbre y realizar alianzas e hicieron distintas consultas, ella y sus compañeros recibieron una convocatoria de parte la Licda. Gaby Guevara, asistente de la Procuradora, para que todos se presentaran a una reunión al despacho de la funcionaria al siguiente día.

              *****************************

“…El siguiente día, que es el veinticuatro [de febrero de 2017], nos llamó a todos a una reunión y cuando todos estábamos allí, empezó a preguntar:

¿Qué les dijeron?

Ellos respondieron: “pues estamos preocupados, ¿para dónde vamos?, el cierre de la delegación afecta”

Ella [la Procuradora] se exaltó y dijo

“¡¿cómo?¡, yo no he dado esa directriz…”

Desmintiéndome totalmente, como si ella no hubiera dado esa directriz, que se dijera al personal [la noticia del cierre]. La Procuradora agregó:

¡Yo dije que se diera un mensaje de paz y que no se preocuparan!…

Entonces quise darle explicaciones:

“Eso fue lo que usted me dijo y eso fue lo que yo trasladé”,

Pero ella me contestó: ¡Ah, si usted va a estar hablando mejor se sale!

Yo me salí, en ningún momento le falté el respeto a ella ni a su cargo”.

“Estando afuera, me encontré con personal del sindicato y ellos me comentaron que ella [la Procuradora] les había dicho

 ¡¿Y ustedes por qué no trabajan?, la Licenciada [Aracely] dice que ustedes no trabajan, que sólo ella trabaja¡;

Cosa que no era cierta, porque ella fraguó prácticamente a mi espalda, cosas que no eran ciertas, ni cosas que yo no había hecho; además adentro, ella vertió sus comentarios con el personal, quedando ellos más incómodos”

“Cuando ella salió, ya había hecho que elaboraran el memo donde me separaba del cargo y me lo entregó”

                *****************************

La imagen de la Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, se ha visto marcada más por manchas que por pincelazos, ahora se le suma “El caso Aracely”, una mujer valiente que da la cara sabiendo que ha existido arbitrariedad e ilegalidad en la separación de su cargo; esta Revista en fecha trece de febrero del corriente año, publicó una editorial denominada “Una Procuradora a la medida de los políticos” al considerar que está conduciendo su mandato para la complacencia de quienes la eligieron y no del pueblo, en el marco de sus declaraciones en torno a las “Medidas Extraordinarias”.

Se tienen dos testimonios, de personas aún dentro de la institución, quienes han pedido anonimato y que refieren que en la PDDH se escuchan voces que reclaman una actitud revanchista por parte de la Licenciada Caballero de Guevara, hacia aquellos con los que tuvo desacuerdos en el pasado, antes de salir de la institución, en la gestión del ex Procurador Licenciado David Morales, además se le describe como una persona a quien no le gusta que otras personas brillen, sino más bien apagarles su luz, pues solo puede brillar ella y su familia.

*****************************

El memorando que comunica el cese de funciones de Aracely
El memorando que comunica el cese de funciones de Aracely

Según la nota que Aracely recibió el veinticuatro de febrero del 2017, ella no había cumplido las directrices de información giradas en la reunión del veintidós de febrero, señalándole como causante de la zozobra en el personal a su cargo, afectando con ello sus Derechos Humanos. Se le atribuyó también un alto grado de deslealtad, lo que finalmente, sirvió como causal para separarla del cargo, el cual fue calificado por la Procuradora como un cargo de confianza y por lo tanto excluido de la carrera administrativa y de libre remoción.

Aracely, considera que su cargo no cumple los requisitos para calificarlo como “de confianza”, pues no le respondía directamente a la Procuradora, sino la delegación local responde a la Departamental, por lo que al recibir este memorándum y ver su contenido decidió solicitar una explicación a la Procuradora, quiso ejercer su derecho de defensa, pues en ningún momento se le siguió procedimiento alguno, no se le dio audiencia, quería una explicación, pero asegura que la funcionaria se exaltó y la sacó de su despacho, e incluso mandó llamar a los elementos de seguridad; Aracely se retiró, porque afirma que no quería salir dañada en su integridad física, pero reitera que nunca le faltó el respeto a la funcionaria.

VIOLACIÓN A SUS DERECHOS HUMANOS COMO EMPLEADA DE LA PDDH

Aracely regresó a la delegación de Santa Rosa de Lima a tratar de sacar sus efectos personales de la que fue su oficina, pero no le permitieron el ingreso; asegura que sintió como si se tratara de un desalojo forzoso, pues las personas de Recursos Humanos por orden de la Procuradora, abrieron su escritorio, únicamente le entregaron una computadora portátil y su sello de abogada a través del motorista, pero el resto de sus objetos los sacaron, como por ejemplo sus medicamentos, entre otros efectos propios, afirma que tenía un cambio de ropa en su oficina para las emergencias e inclusive sus prendas íntimas fueron dejadas a la intemperie, con lo cual se sintió profundamente humillada y avergonzada, considerando que esto fue un exceso innecesario e injusto.

VIOLACIÓN A SUS DERECHOS HUMANOS COMO USUARIA

sede5
No se le permite el ingreso a Aracely como usuaria.

En vista de lo anterior Aracely y sintiéndose ofendida en su dignidad de mujer por el vergonzoso lanzamiento al que había sido sometida, y aun confiando en la institución en la que por muchos años, fue servidora y testigo del servicio que se les brinda a las víctimas de violaciones a Derechos Humanos, quiso  ingresar a la delegación, que aún se encontraba abierta en ese momento, ya no como empleada, sino como usuaria, para interponer la denuncia por violencia contra la mujer, ante el Referente de Género, el Licenciado Mauricio Flores, pero éste no la dejó entrar, ni quiso recibir la denuncia, aduciendo que tenía instrucciones de la Procuradora para que no le permitieran el ingreso a ningún espacio de la Procuraduría, por no pertenecer más a  la institución, e inclusive prohibiendo el contacto con su persona.

Al ser consultada por esta revista, por qué consideraba que se habían dado estos hechos, Aracely manifiesta que ella lo desconoce, pues cuando la Licenciada Raquel Caballero de Guevara, fue Procuradora Adjunta de la Mujer en el período del Licenciado Óscar Humberto Luna, nunca tuvo contacto con ella, pues en ese momento se desempeñaba como jurídica, además cuando le comunicó la noticia del cierre de las delegaciones, dijo que el trabajo de las tres delegadas había sido eficiente y afirma que sus estadísticas la respaldan, durante el período en que fue delegada, se pusieron al día todos los expedientes de dos mil quince y dos mil dieciséis y que en estos primeros meses del año, lograron llevar al día los expedientes de dos mil diecisiete y que en un período de tres meses, se sacaron adelante muchos proyectos y que en cuanto al incidente por el que fue separada de su cargo, afirma que ella cumplió con la directriz dada por la Procuradora, tal como se lo ordenó.

Aracely finaliza afirmando, que con una delegación en Santa Rosa de Lima, se logró que acercaran los servicios a la población, en un lugar fronterizo, donde hay muchas personas en tránsito y es necesaria la acción de la PDDH, al igual que en Metapán, donde existe un centro penitenciario o en Soyapango, con el nivel de vulnerabilidad que existe, considera que borrarlas del mapa partiendo de una directriz verbal, pues no hay un acuerdo institucional para el cierre de dichas delegaciones, deja de lado el mandato constitucional por el que fue creada la PDDH.

Con respecto a su caso, analiza que lo más grave es que no se le siguiera un procedimiento en el que se le garantizara el derecho de audiencia y que se atropellaran sus derechos humanos en el aspecto laboral y como mujer, hechos que no deberían suceder dentro de una institución que está precisamente para defender a las víctimas de violaciones a los derechos humanos.

¿Conspiración para afectar a Aracely o hacerse de su cargo?, es una pregunta que la misma Procuradora contestará, con sus obras, mismas que la están condenado por ahora, pues como representante de la Institución que “lidera” debió al menos cumplir con el debido proceso legal, donde se garantizara los derechos laborales, donde se escucharan y defendieran los argumentos de ambas partes; no hacerlo por parte de la mismísima Procuradora, y negándole el acceso como usuaria, violenta los Derechos Humanos de Aracely, una voz valiente, responsable y consecuente con lo que creyó en su trabajo, ese que por el momento ha desaparecido por la arbitrariedad de la Licenciada Raquel Caballero de Guevara.