Desde el nombramiento de Raquel Caballero de Guevara como Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos, se ha percibido un cambio de timón en la Institución que forma parte del Ministerio Público.

Fue antecedida por David Morales quien en su gestión demostró la voluntad de denunciar abusos invisibilizados por años en este país, casos como: Los padres Jesuitas, Roque Dalton, Desapariciones Forzadas, etc..

Raquel Caballero de Guevara quien en los primeros días de su gestión captó la atención de los medios por despidos de empleados de la Institución, nepotismo, su postura en contra de las excepciones legales para el aborto y por apoyar las medidas extraordinarias, nos ha ido armando el rompe cabezas del guion que caracterizará su mandato: la complacencia hacia el sector político.

Y una de las piezas más evidentes ha sido su reciente pronunciamiento ante la prórroga de las medidas extraordinarias de seguridad, al respaldar la continuidad de dichas medidas argumentando que estas se ejercen bajo el estricto cumplimiento del Principio de Legalidad, dejando a un lado que el decreto que les da vida, es regresivo y contrario a la Ley Penitenciaria, a la Constitución de la República y a las Convenciones Internacionales sobre Derechos Humanos, ejemplo de ello el artículo 5 de la Convención Americana de Derechos Humanos que expresa en su punto 2:

“Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de libertad será tratado con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.”

E incluso el criterio de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en cualquier situación es la norma más favorable a la persona humana la que debe de prevalecer.

Sin duda la Asamblea Legislativa en la elección exprés de los candidatos al Consejo Nacional de la Judicatura, realizada el día veintidós de septiembre del 2016, puso en la mesa de ajedrez la figura de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, con una clara intención que ambas Instituciones no obstaculicen sus actividades y motivaciones partidarias.

Raquel Guevara quien se autodenomina Defensora de los Derechos Humanos ha olvidado un punto esencial de esta concepción: los derechos humanos son para todas las personas, sin excepción, por ser inherentes, universales, transnacionales y se afirman frente al poder público.

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En una entrevista en el programa “Frente a Frente” en fecha 30 de septiembre del 2016, la Procuradora expresó frases que muestran poco conocimiento conceptual sobre los Derechos Humanos, a continuación de cada frase nuestro análisis breve:

(40 min. 09 sec.) Toda persona que considere que se siente vulnerados sus derechos, cualquier derecho, puede acudir a la Procuraduría… (40 min. 16 sec.)

La frase anterior es completamente falsa, pues no todo abuso o violencia contra una persona son atentados contra los derechos humanos, pues si en ella media la mera obra del particular no es una violación a los derechos humanos. Técnicamente y en estricto sentido solo el poder público puede violar los derechos humanos, por ser quien tiene la obligación de respetarlos, garantizarlos y satisfacerlos.

Es el Estado quien debe crear las condiciones para que los derechos humanos puedan ser satisfechos, para entenderlo claramente citamos el siguiente ejemplo:

Claudia es una mujer que vive en área rural, tiene 3 meses de embarazo, el Estado debería garantizar el derecho a la vida a través de programas de salud prenatal, acceso a Unidades de Salud y Hospitales Públicos, viabilidad de calles y carreteras para sus asistencias médicas, gozar de una alimentación adecuada, acceso a medicamentos adecuados, por citar, sin embargo si Claudia camino a su casa es víctima de un robo, siendo golpeada en ese acto, y pierde desgraciadamente a su hijo, este último acto indiscutiblemente se trata de un delito pero no es una violación a los derechos humanos.

Siguiendo con el caso si Claudia busca que se le haga justicia acudiendo a la Fiscalía General de la República, y esta Institución no le presta su servicio por más que ella realice acciones para judicializar el caso, este hecho es una violación al derecho humano de Acceso a la Justicia, y por ello es competencia de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.

(40 min. 23 sec. ) Mi mandato se va a caracterizar y enfocado a las víctimas… (40 min. 25 sec.)

Esta frase no es totalmente cierta, pues la función 3° del artículo 194 de la Constitución expresa:

“asistir a las presuntas víctimas de violaciones a los derechos humanos;”

Es clave comprender el concepto explicado anteriormente, pues su función es asistir a víctimas de derechos humanos, es decir todas aquellas personas que consideren no se les ha protegido, garantizado o satisfecho sus derechos inherentes, universales y transnacionales, que son responsabilidad del Estado.

Una víctima de derechos humanos es una persona que tenga un sueldo miserable, o alguien víctima de una mala praxis, que si bien son acciones hechas por un empresario o un médico, es responsabilidad del Estado que existan sueldos que puedan satisfacer las necesidades para una vida digna, y de igual forma es responsabilidad del Estado no someter a médicos a largas jornadas en los Hospitales Públicos que limiten su capacidad profesional, y así proteger el derecho a la salud de las personas.

(40 min. 48 sec.) Voy a dar el respaldo a la implementación de las medidas extraordinarias en el combate frontal a la delincuencia… (40 min. 52 sec.)

Hemos sostenido como consta en la editorial de fecha 5 de abril del 2016, que las medidas populistas, regresivas, violatorias, o extraordinarias (llámese como quiera) violentan derechos humanos de los privados de libertad, sus familias y de los abogados en la ejecución de sus funciones, por ser medidas que van en contra de principios limitadores del poder punitivo del Estado.

Llama la atención que en nuestro país las personas han tomado como parte de su cultura la polarización, es decir si no eres del partido tricolor entonces en automático eres “comunista”, o en casos más recreativos, sino eres del Barcelona entonces eres del Madrid, no hay espacio para tonos grises, o blanco o negro. Partir de un análisis desde esta visión es construir castillos en el aire.

Las medidas extraordinarias son una política Estatal que esconde la incompetencia del Estado para enfrentar la criminalidad, un reflejo de un deplorable y deficiente sistema de justicia penal, al no cumplir con el fin del sistema penitenciario de resocialización de los privados de libertad.

Sería bueno recordarle a la Procuradora Raquel Caballero que en condiciones de hacinamiento, sobrepoblación y tratos inhumanos que reciben los privados de libertad, se vuelven víctimas de derechos humanos por parte del poder público, y que el fin de resocialización no puede cumplirse, siendo otra violación en contra de dicha población. Sería pertinente poder solventar esta situación con medidas que permitan que las cárceles dejen de ser auténticas universidades del crimen y de esa manera romper con la cadena de criminalidad, para precisamente salvar vidas.

(50 min. 48 sec.) La Procuraduría no defiende a delincuentes, no defiende a personas que están al margen de la ley… (50 min. 53 sec.)

Totalmente falso, pues precisamente es un mandato constitucional de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos:

“Vigilar la situación de las personas privadas de su libertad. Será notificado de todo arresto y cuidará que sean respetados los límites legales de la detención administrativa;” (Artículo 194 Constitución)

La Procuradora Raquel Caballero de Guevara por mandato constitucional debe vigilar que se respeten los límites legales de los privados de libertad, personas que al tener una condena son delincuentes, pero atendiendo las características de los derechos humanos (inherentes, universales y transnacionales) son sujetos de derechos humanos, y por las conductas que practicaron o practican están al límite de la ley, allí donde el Estado se vuelve más tentado a no cumplir con sus obligaciones, de proteger, garantizar y satisfacer los derechos humanos de las personas sin distinción.

Hay que dar una mirada a la historia para recordar quienes han sido defensores reales de los derechos humanos, personas como Gandhi, Luther King, Oscar Romero, quienes denunciaban los excesos por parte de sus gobernantes, un lucha contra el poder público y no al servicio de ellos, como hasta ahora ha mostrado la defensora del pueblo Raquel Caballero.