5 razones para estudiar Derecho
5 razones para estudiar Derecho

Es posible que algunas personas se encuentren indecisas en qué carrera universitaria tomar, mientras otras, que habiéndose decidido por estudiar Derecho, conservan un sentimiento de duda o confusión, por no saber las razones por las cuales decidieron estudiar Derecho. En atención a ello, en esta oportunidad se plantean cinco razones para estudiar el universo de las ciencias jurídicas.

  1. Es un instrumento para solucionar problemas intersubjetivos.

En todas las sociedades humanas conocidas han existido – y existen – controversias, es natural que los seres humanos atraviesen por circunstancias alarmantes, desfavorables o conflictivas. Incluso, el conflicto se ha considerado como un elemento social que naturalmente pertenece al universo de la interacción intersubjetiva (téngase en cuenta la teoría del conflicto); como el espíritu constante dentro de la sustancia cambiante. El Derecho es un instrumento de resolución de conflictos, un medio que ofrece la oportunidad de incidir en la solución de los problemas de otros. A través del Derecho se logra llegar a las personas, realizando una función social que da estabilidad al sistema social. Por ello, si el interés académico está enfocado en incidir directamente en los problemas jurídicos de las personas, pensando en buscar la mejor solución para los mismos, el Derecho es el instrumento que satisface ese interés. 

  1. Envuelve un orden multidisciplinario.

El pensamiento humano es un pensamiento que abarca una multiplicidad de realidades adquiridas por el aprendizaje formal, acumuladas por la experiencia empírica y por la meditación sostenida. Involucra un cumulo de conocimientos obtenidos en el devenir histórico del pensamiento, los cuales han sido reducidos a la ínfima existencia temporal del sujeto pensante que los acumula. De este modo, existen saberes – conocimientos – de distinta naturaleza como necesidades existan, los cuales se organizan en atención a las características del objeto de conocimiento que involucran. En las sociedades civilizadas, el Derecho se encuentra vigente en todo tiempo y en todo lugar, rodeándose de personas que se constituyen como fines en sí mismas, quienes cuentan con múltiples necesidades de distinta naturaleza, a las que se les debe dar respuesta con suficiente solvencia. El Derecho envuelve un orden multidisciplinario, penetra diferentes realidades-necesidades, algunas de ellas relacionadas a la familia, a la comunicación, al medio de ambiente, a la salud, al consumo y a la producción, a la alimentación, a la posesión de bienes, a la integridad humana y mucho más. Por tanto, el Derecho se auxilia de otros ámbitos del saber, como la Psicología, el Trabajo Social, la Sociología, la Medicina, la Criminología, la Criminalística, la Ingeniería y mucho más. Sin ánimo de ser un todólogo, el estudioso de las ciencias jurídicas debe realizar una aproximación multidisciplinaria a los ámbitos del saber. Por ello, si el interés académico está enfocado en involucrar un conjunto de conocimientos desde una arista racional, el Derecho es el área de las ciencias sociales que satisface ese interés.

  1. Crea a un ser crítico de la justicia.

El Derecho concede una perspectiva racional de la justicia, pues involucra una perspectiva totalitaria de la interacción humana, la cual está relacionada con las ideas de justicia y equidad. Por ello, al estudioso de las ciencias jurídicas le permite crear y defender su propia conciencia de lo que entiende por justo e injusto, bueno y malo, útil e inútil, necesario e innecesario, a partir de las pautas axiológicas que la sociedad institucionaliza. De este modo, el Derecho es una potencia racional que deposita en el individuo un criterio más versátil y audaz para penetrar y atravesar las exigencias de justicia del conglomerado social. Por ello, si el interés académico está enfocado en trabajar en la construcción de una sociedad más justa, el Derecho es una herramienta ética-científica que satisface ese interés. 

  1. Penetra y atraviesa los focos del poder formal.

La vida en sociedad implica la vida en grupo. Un grupo es una mega estructura de uniones de elementos diferenciados, una red continúa de relaciones humanas que toman la forma de microlazos que se contraen y expanden, de donde se crean micronudos de conflicto y poder que dan lugar a formas más complejas de la opresión social. Es cierto que en la sociedad se manifiestan núcleos de poder, entre ellos el poder jurídico del Estado, el del discurso normativo de la sexualidad, el de la moral y la religión, y más; y también es cierto que el Derecho, como discurso teórico y práctico, penetra, descubre, interpreta y explica, en mayor o menor medida, esos núcleos de poder, particularmente el del poder jurídico del Estado. Ahora bien, lo propio del saber no es sólo descubrir e interpretar el poder, sino explicarlo y controlarlo para transformar la realidad. A través del Derecho se puede controlar el poder para liberar a las masas de los focos de opresión social, de ahí que no sea extraño que muchos líderes políticos, como Nelson Mandela, hayan estudiado leyes y liderado a una comunidad hacia un fin o propósito libertador. Por ello, si el interés académico está enfocado en penetrar y atravesar los focos del poder formal para transitar hacia la realidad, el Derecho es un núcleo de saber teórico-empírico que satisface ese interés.

  1. Tiene un carácter dinámico.

El Derecho, como categoría histórica-social, es una categoría cambiante. El cambio es lo único permanente en el devenir histórico de la vida en sociedad, y el Derecho no se escapa de tal fenómeno. Las categorías conceptuales y las instituciones orgánicas que dan vigor al mundo de las leyes se desplazan en el tiempo bajo mutaciones constantes. Este cambio también representa una dinámica interpretativa de lo que cada individuo interpreta como parte del Derecho. De este modo, la argumentación, el debate y la ponderación de intereses son garantías de actuación que están presentes en el universo jurídico. Como parte del sistema democrático de las sociedades modernas, la verdad, el saber y el poder constituyen una amalgama tripartita que se consolida a través de la dinámica racional del ser humano, de modo que el Derecho goza de ese carácter constructor de la realidad. Si las categorías sociales son cambiantes, la unanimidad de interpretación de la realidad jurídica se logra por medio del debate. Por ello, si el interés académico está enfocado en construir y legitimar una verdad social y una realidad jurídica, el Derecho es un soporte fundamental para lograrlo.

*Puedes ver la multimedia del autor en: : https://www.youtube.com/watch?v=K9QZw0XKD14