El guardián de la Constitució, Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador.
El guardián de la Constitució, Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador.
El guardián de la Constitución, Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador.
El guardián de la Constitución, Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador.

La Constitución es la norma suprema[1] del ordenamiento jurídico salvadoreño y se constituye como el pilar fundamental que irradia todas las normas secundarias, decretos, reglamentos, etc., que se establezcan al interior del país; es decir, toda la legislación debe estar acorde a esa norma superior y no puede contradecir ningún precepto de la misma. Aunado a esto, al interior de la norma constitucional se determinan los derechos fundamentales que reconoce el Estado y la forma de organización política que se adoptará.

Partiendo de esta idea que refleja la importancia del contenido de la Constitución y su obligatorio cumplimiento; es que surge al interior de ella, la creación de un ente verificador de su aplicación, denominado “Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia”. La creación de esta Sala, se encuentra establecida en la Constitución de la República[2] de El Salvador en el artículo 174 y le consigna las atribuciones de conocer y resolver sobre las demandas de inconstitucionalidad de las leyes, decretos y reglamentos, los procesos de amparo, el habeas corpus, las controversias entre el Órgano Legislativo y el Órgano Ejecutivo sobre la constitucionalidad de un proyecto de ley y  por último, conocer sobre la suspensión o pérdida de los derechos de ciudadanía en casos específicos.

Sumado a esto la misma Constitución estipula a la Sala de lo Constitucional como “… el único tribunal competente para declarar la inconstitucionalidad de las leyes, decretos y reglamentos, en su forma y contenido, de un modo general y obligatorio, y podrá hacerlo a petición de cualquier ciudadano”.[3] Con lo anterior queda establecida la Sala como el único y máximo verificador de la constitucionalidad de las leyes al interior del Estado salvadoreño y que dicha verificación puede ser solicitada por cualquier ciudadano.

Sobre este último punto, cabe resaltar la responsabilidad y poder que los ciudadanos poseen de estar alerta ante cualquier alteración a la norma constitucional, y que de percibirla, pueden iniciar el proceso de verificación a través de la Sala de lo Constitucional. Muchas veces esta facultad del ciudadano  es desconocida y se tiene la concepción que este tipo de procesos de inconstitucionalidad de leyes (poder de desechar una ley por estar en contra de los principios, derechos y la organización que determina la Constitución) es  exclusivo de políticos o abogados. Pero, como lo deja claro el texto constitucional, esta verificación puede ser activada por “cualquier ciudadano”. 

Respecto a quienes conforman la Sala de lo Constitucional, la misma norma suprema establece que estará integrada por cinco magistrados elegidos por la Asamblea Legislativa y que deberán cumplir los requisitos que se presentan a continuación: ser salvadoreño de nacimiento, del estado seglar, mayor de cuarenta años, abogado de la República, de moralidad y competencia notoria, además de establecer una exigencia profesional y judicial, y estar en el goce de sus derechos como ciudadano y haberlo estado en los seis años anteriores a su elección.[4] A partir de estos parámetros, la Constitución busca que sus integrantes puedan tener la suficiente capacidad de interpretar la norma constitucional en cada caso en específico, claro está con la debida fundamentación y apegado a la norma constitucional.

En conclusión, la Sala de lo Constitucional en El Salvador es el ente jurisdiccional superior  encargado de verificar el cumplimiento de las normas constitucionales y dicha revisión puede ser activada por cualquier ciudadano, esto en palabras sencillas implica que esta Sala se convierte en el guardián de la normativa constitucional que permite proteger la supremacía de la Constitución y el cumplimento de sus preceptos y que dicho guardián puede ser llamado por la ciudadanía para que imponga su poder a través de una resolución sobre la constitucionalidad o no de cada caso planteado.

Cabe aclarar que en la práctica en cada caso concreto los especialistas en derecho y políticos plantean argumentos a favor o en contra del actuar de la Sala de lo Constitucional, pero, al final de cuentas acatan sus fallos como el máximo intérprete de la Constitución. Como ejemplo, se pueden mencionar algunos casos de inconstitucionalidades de funcionarios de segundo grado entre fiscales, magistrados de la Corte de Cuentas, etc., que han hecho eco en la coyuntura nacional, pero que se han enfilado, a pesar de su oposición, en respetar las decisiones de esta Sala.

Finalmente la pregunta es: ¿Realmente la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia es ese defensor de la Constitución? Esta interrogante debe ser contestada a partir de la revisión de sus funciones y de los alcances de sus resoluciones; todo ello apegado al parámetro constitucional y a la realidad de la sociedad salvadoreña.

Referencias:

[1] Vid., Luis López Guerra, Derecho constitucional (Valencia: Tirant lo Blanch, 1991). 27-30.

[2] Constitución de la República de El Salvador, Decreto Legislativo N°38 (El Salvador: Asamblea Legislativa, 1983), http://pdba.georgetown.edu/Constitutions/ElSal/constitucion.pdf.

[3] Ibid. Art. 183

[4] Ibid. Art. 176.

Si deseas citar este artículo, hazlo así:

SÁNCHEZ, ODALY. “EL GUARDIÁN DE LA CONSTITUCIÓN: LA SALA DE LO CONSTITUCIONAL”. Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 15 de junio de 2016. http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/5211