Juez reconoce errores judiciales y anula sentencia de 40 años impuesta a María Teresa
Juez reconoce errores judiciales y anula sentencia de 40 años impuesta a María Teresa

María Teresa, recuperó su libertada el pasado viernes 20 de mayo luego que el Juez Martín Rogel, del Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador, anulara la sentencia de 40 años que le había sido impuesta por otro juez del mismo Tribunal, por la complicación obstétrica de su embarazo que provocó la muerte de su hijo recién nacido, la cual fue interpretada por la Fiscalía General de la Republica (FGR) y por el juez sentenciador como homicidio agravado, a pesar que nunca se describió, ni mucho menos probó, la conducta delictiva realizada por María Teresa para ocasionarle la muerte a su hijo.

La Libertad de María Teresa se logró después de que su abogado, el licenciado Víctor Mata Tobar, luchara durante tres años para que le admitieran un Recurso extraordinario de Revisión de la Sentencia y sobre todo para que el juez que la sentenció fuera inhibido para continuar conociendo del caso, debido que le había sentenciado con errores en la interpretación de la autopsia y falencias en la sana crítica lo que le impedía ser imparcial para revisar el caso.

El juez Martín Rogel basó su decisión de anular la sentencia en los informes periciales y las opiniones profesionales que presentaron los peritos (una ginecóloga, una pediatra, un forense extranjero, un patólogo, y el forense del Instituto de Medicinal Legal que realizó la autopsia) que declararon en la audiencia, quienes arribaron a la conclusión que María Teresa no realizó ninguna acción para quitarle la vida a su hijo recién nacido.

La ginecóloga que recibió a María Teresa en el Hospital Primero de Mayo, del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, testificó que la recibió con un “shock hipovolémico”, que de no haber sido atendida en ese momento hubiese muerto debido a que la presión arterial la llevaba 40/60 cuando lo normal es 80/120; además llevaba el cordón umbilical que le colgaba entre sus piernas y placenta palpable. Recordó que en el expediente clínico recomendó que se le hicieran estudio patológico a la placenta a efecto de determinar las causas del aborto, los cuales nunca se realizaron y por lo tanto no tuvieron la seguridad de lo que provocó la emergencia obstétrica.

El Perito forense extranjero mencionó que las causas de asfixia perinatal son de origen intrauterino, que aproximadamente el 5% ocurre antes del inicio del trabajo de parto, el 85% durante el parto y el 10% se da durante el periodo neonatal, y que basado en los resultados de la autopsia practicada al recién nacido no existían elementos para calificarla como una asfixia mecánica, es decir asfixia por obstrucción, asfixia por sumersión, asfixia por estrangulamiento, o asfixia por sofocación. Y que la docimasia hidrostática que se practicó al recién nacido no es fiable a la hora de probar si un recién nacido respiró debido a los gases que provoca la putrefacción por lo que la prueba más fidedigna para comprobar que un recién nacido respiró es a través de un estudio histológico lo cual no se le practicó al recién nacido de María Teresa lo que impide dar con certeza si el recién nacido respiró.

El forense en mención fue enfático en recalcar que la autopsia contenía una serie de falencias; por ejemplo “solo se menciona que los -pulmones flotaron- pero no se explicó el procedimiento que se siguió; menciona que tomaron radiografías pero no las interpretaron, docimasia radiológica, es decir si el pulmón respiro se pone gris, de lo contrario se pone banco, por lo que se perdió la oportunidad de analizar esas docimasias”. Así mismo, con respecto “al diagnóstico de asfixia perinatal queda dudas porque en un momento se dice que el cuerpo estaba cubierto de eses pero sin embargo las vías respiratorias no tienen eses, o sea que no respiró”.

Por su parte el perito que le practicó la autopsia al recién nacido mencionó que no pesó el feto porque no tenía báscula, que solo realizo una docimasia hidrostática, sumergiendo los tejidos de pulmón en un huacal de esos que venden en la calle… que no realizó análisis histopatológicos porque la carga laboral no se los permite, tienen muchísima demanda y los reactivos son carísimos y solo dejaron los cortes de pulmón para archivo, los guardaron 6 meses pero ni fiscalía ni los investigadores le pidieron dicho estudio por eso no se realizó.

Admitió que la prueba más certera es el estudio histopatológico, la cual no se hizo: “Establecí la asfixia perinatal como causa de muerte porque tenía que dar una respuesta, pero lo hice de forma general para que se continuara investigando, pero con toda la información aportada existía la probabilidad que la asfixia perinatal del hijo de María Teresa haya sido producto de una muerte natural”.

El juez a la hora de resolver menciono que “es necesario establecer quien mató a una persona y cuales fueron las acciones que realizó para matarla, con medios directos o por medio de prueba indiciaria, pero debe haber un nexo entre la acción de matar y el resultado muerte, con un carácter objetivo con el fin que cualquier persona que revise la sentencia llegue a la misma conclusión… en el presente caso el doctor de Medicina Legal explicó que no realizo el estudio histológico que es la docimasia efectiva para probar que un recién nacido respiró, por limitación de recurso, y que por la cantidad de autopsia que se hacen se obviaron pasos, esas realidades y limitantes no pueden ser cargados a la imputada…”

Además, recordó que el juez que la sentenció llego a la conclusión que hubo vida porque flotaron los pulmones y que el cordón umbilical estaba cortado por una acción mecánica, y se concluyó que fue la madre quien realizó esa acción mecánica sin ningún medio probatorio para deducirlo.

Para Martín Rogel, juez que conoció del recurso de revisión de sentencia, el “perito en ningún momento dijo que quien le quitó la vida al recién nacido fue la madre, él solo dijo en general que los pulmones flotaron, que por eso nació vivo, y que un desgarro en el cordón umbilical es producto de una acción mecánica, pero es el juez quien hace un análisis integral de la prueba, no es el perito quien le diga juez que es lo que va hacer…

No hay ningún dato que pueda comprobar una asfixia de tipo mecánica, no hay elementos para deducir que la madre lo asfixio, no hay rasgos que lo haya asfixiado, por lo tanto debe de absolverse y el estado debe de asumir las reparaciones que correspondan con respecto a daños y perjuicios ocasionados”.

Con esta resolución que anula la sentencia de cuarenta años impuesta a María Teresa, el Juez Martin Rogel le confirma a su colega del mismo tribunal, Juez Antonio Flores, que se equivocó a la hora de condenar a María Teresa; le recuerda a la Cámara de lo Penal de San Salvador que se equivocó al no anular la sentencia en mención; le comprueba a la Sala de lo Penal que se equivocaron al no poner en libertad a María Teresa cuando interpuso un recurso de casación; dejo en evidencia el error de la Corte Suprema de Justicia en Pleno al no emitir un dictamen favorable para que se le concediera un indulto a María Teresa; a los 84 diputados de la Asamblea Legislativa les recordó que se equivocaron al no concederle el Indulto que solicitó, y sobre todo puso en evidencia los errores judiciales que se comenten en el Órgano Judicial a la hora de condenar a las personas de menos recursos económicos en este país.

María Teresa, pasó casi 5 años en una cárcel a la que nunca debió ir, dejo abandonado a su hijo porque el Estado no tenía ni los implementos, ni el personal, los recursos, ni mucho menos el interés para demostrar que era inocente; hoy sufre serias complicaciones de salud por una infección renal, la cual desarrolló antes de su emergencia obstétrica y que no fue tratada mientras estuvo privada de la libertad, es por ello que esperamos que el Estado asuma las reparaciones que correspondan con respecto a daños y perjuicios ocasionados.

Lo anterior, también es producto de la penalización absoluta en contra del aborto, que por más de 16 años, ha mantenido El Salvador, inclusive en casos en los que el procedimiento es necesario para salvaguardar la vida de la mujer, imponiendo penas desproporcionadas a las mujeres y al personal de salud, pues recordemos que a María Teresa se le comenzó enjuiciando por el delito de aborto. La prohibición absoluta ha resultado en el encarcelamiento injusto de un sinnúmero de mujeres que han sufrido complicaciones en el embarazo, que luego son juzgadas por el delito de homicidio recibiendo penas de 15, 25, 30, 35 y hasta 40 años de cárcel.

Sin duda alguna las mujeres no deben nunca enfrentar persecución criminal cuando sufren complicaciones obstétricas.  María Teresa fue tratada como una criminal por mucho tiempo y le fue negada su dignidad, libertad y derechos y garantías constitucionales.

Celebro y aplaudo la valentía, el profesionalismo y el coraje del Juez Martín Rogel, por poner al descubierto los errores judiciales que se comenten en el sistema judicial, y sobre todo por hacer la diferencia e impartir justica, ya que la justicia es la única que engrandece la democracia, la justicia es la única que hace que la sociedad confié en el Estado, y la justicia solo se logra cunado los jueces se limitan a aplicar las leyes previamente establecidas sin distinción de raza, sexo y condición económica, cuando respetan el debido proceso, cuando aplican garantías y derechos constitucionales.

JUSTICIA eso es lo que añoramos los ciudadanos.

Si quieres citar este artículo hazlo así:

GUARDADO, SANTOS “JUEZ RECONOCE ERRORES JUDICIALES Y ANULA SENTENCIA DE 40 AÑOS IMPUESTA A MARÍA TERESA”, publicado en la Revista Jurídica Digital Enfoque Jurídico, el día 25 de mayo de 2016 en http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/5139