Caso de María Teresa:

En el año 2012 María Teresa fue condenada a 40 años de prisión por una complicación en su embarazo, el cual a criterio del juez que la sentenció, duro 11 meses, que resultó con la muerte de su recién nacido. La autopsia reportó que el bebé era de “término”, pero nunca se mencionó su peso porque tal como consta en la autopsia “no había báscula.”

Así mismo, la autopsia claramente indicó que no había ninguna evidencia externa ni interna de trauma en el recién nacido, además concluyó que no había restos fecales ni en los pulmones ni en el estomago del bebé, a pesar que lo habían extraído de una fosa séptica en uso. Sin embargo, la autopsia concluyó que el bebe nació vivo “porque los pulmones flotaron.”

Esta conclusión hace referencia a un examen forense altamente controvertido mediante el cual se presume que si los pulmones flotan en el agua es porque el bebé respiro antes de morir. Esta prueba no solo ha sido rechazada regularmente por la comunidad médica, sino que también contradice directamente otros hallazgos de la autopsia.

Específicamente, la misma autopsia concluye que el niño murió por “asfixia perinatal”, la cual según indicaciones de los médicos pudo haber ocurrido antes, durante o después del nacimiento. Por tanto, dicha autopsia concluye que el bebé definitivamente nació vivo y que respiró, y que también pudo haber muerto dentro del vientre de la madre.

A pesar de las anteriores evidencias, el juez encontró culpable a María Teresa de homicidio agravado y la condenó a 40 años de prisión. El caso se resolvió en sólo ocho meses desde el momento de su detención hasta el momento de su sentencia. El juez admitió que no había evidencia que María Teresa hubiera hecho algo para herir a su bebé. El juez también admitió que no había evidencia de los motivos por  los cuales quería matar a su recién nacido. Sin embargo, el juez decidió que María Teresa era culpable por que el bebé inequívocamente nació vivo y luego murió debido a que los pulmones flotaron, y porque el cordón umbilical estaba desgarrado y luego fue “separado por una acción mecánica”, basando su afirmación en una prueba de flotación pulmonar reconocida por ser defectuosa.

Por el contrario, Rodrigo Chávez Palacios, mejor conocido como el “Descuartizador”, fue condenado a tan sólo 11 años de prisión por asesinar de un disparo en la cabeza a un empleado de la Alcaldía de Santa Tecla, a quien posteriormente descuartizó y distribuyó en pedazos en diferentes partes de la capital Salvadoreña, más los delitos de Uso y Tenencia de Documentos Falsos; lo que se convierte en claro ejemplo de las LAS DOS CARAS DE LA JUSTICIA: LOS CASOS DE MARÍA TERESA Y “EL DESCUARTIZADOR”.

Luego de la condena de 40 años, se interpuso un recurso de apelación ante la Cámara de lo Penal, quien confirmó la sentencia; posteriormente el caso fue llevado a la Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a través del recurso de Casación quien tampoco hizo algo al respecto y más bien avaló la condena de 40 años.

El 1 de abril de 2014, se interpuso una solicitud de indulto ante la Asamblea Legislativa, sin embargo, una vez más la justicia salvadoreña le negó el derecho a María Teresa y el 9 de abril de 2015 la Asamblea Legislativa con 56 votos le negó el indulto, basando su decisión en un dictamen desfavorable emitido por la Corte Suprema de Justicia, por lo tanto ambas instituciones condenaron una vez más a María Teresa a pagar una pena de 40 años por un delito que nunca cometió.

El 11 de diciembre de 2013 el abogado de María Teresa inicio una labor titánica y una pelea legal constante con el juez que la condenó para lograr que se le brindara la oportunidad de revisar la sentencia de 40 años impuesta.

El abogado interpuso un recurso de revisión de la sentencia basado en los numerales 6 y 7 del artículo 489 del Código Procesal Penal, el cual establece que:

“La revisión procederá contra la sentencia condenatoria firme, en todo tiempo… 6) Cuando la sentencia violenta de manera directa y manifiesta una garantía constitucional. 7) Cuando después de la sentencia sobrevengan o se descubran nuevos hechos o elementos de prueba que solos o unidos hagan evidente que el hecho no existió, que el imputado no lo cometió o que el hecho cometido no es punible.”

Alegando que el juez violento el derecho de presunción de inocencia, y presumió la causa de la muerte, especuló sobre el modo o manera de la muerte, entre otras violaciones a garantías constitucionales.

Además, ofreció a dos peritos, un extranjero y un salvadoreño, quienes han hecho valoraciones forenses y medicas sobre la autopsia y el levantamiento de cadáver y confirman una vez mas que María Teresa no asesino a su hijo recién nacido, y que el trabajo realizado por medicina legal no reúne los estándares internacionales de la medicina forense.

“En vista que el Juez Interino sentencio a 40 años a María Teresa con errores en la interpretación de la autopsia y falencias en la sana critica no puede ser imparcial para revisar este caso, por lo que lo recuso desde ya si el tribunal lo designa…” fundamento el abogado en su escrito.

El mismo día el tribunal envió el expediente la Cámara Tercero de lo Penal de San Salvador para que resolviera la recusación planteada. Cuatro días después la Cámara resolvió que no existían impedimento legal para que el juez no conociera de la revisión solicitada, porque el juez sentenciador había sido imparcial al momento de dictar la condena, por lo que declaro “

Después de lo anterior, el 6 de enero de 2014, el juez de la causa, analizo el recurso de revisión y las pruebas anexadas y resolvió “no a lugar la revisión planteada” confirmando una vez mas la sentencia de 40 años. Ante tal rechazo el abogado defensor interpuso un recurso de revocatoria, aduciendo que la ley lo único que exige es que el juez se pronuncie sobre la pertinencia de los medios de prueba aportados para revisar la sentencia, no que los valore, pues eso lo debe de hacer en la audiencia especial luego de haber escuchado a los peritos; sin embargo una vez mas el juez se mantuvo firme en su decisión y no revocó la resolución que le negaba el derecho a María Teresa a que se revisara la sentencia anacrónica interpuesta.

El abogado siguió luchando e interpuso un recurso de habeas corpus ante la Sala de lo Constitucional de la CSJ, argumentando la violación al principio de legalidad, al derecho de tutela judicial efectiva y el derecho de defensa y audiencia que repercutía directamente el derecho de libertad personal de María Teresa.

El 27 de febrero de 2015, la Sala resolvió “a lugar el habeas corpus por haberse inobservado el principio de legalidad y vulnerado su derecho a recurrir, con incidencia en la libertad física por parte del juez Tercero de Sentencia… vuelva el proceso penal al estado en que se encontraba antes de llevarse acabo la actuación reconocida como inconstitucional en esta sentencia”.

Como consecuencia de lo anterior, el juez de sentencia no tuvo otra opción que admitir el recurso de revisión, sin embargo solo lo hizo por lo establecido el numeral 7 del articulo 489 antes citado, asegurando que la sentencia no había violentado de manera directa y manifiesta una garantía constitucional, por lo tanto rechazaba el numeral 6 del mismo articulo.

Una vez admitido el recurso de revisión, el abogado defensor volvió a recusar al juez recordándole que no podía ser imparcial si continuaba conociendo el caso pues había interpuesto una sentencia de 40 años baso en malas interpretaciones y errores judiciales. Para sorpresa del abogado, dos horas después el juez le negó la recusación y le enfatizó que el continuaría conociendo.

Lo anterior dio pie a que se repita la misma historia, el abogado interpuso un recurso de revocatoria sobre la resolución del juez y le recordó que por ley estaba obligado a revocar su decisión y enviar el expediente a la Cámara para que se pronunciara sobre la recusación. Finalmente el juez accede a enviar el caso a la Cámara quienes una vez más de forma expedita deniegan la recusación y se mantienen firmes que debía ser el mismo juez quien debía conocer de la revisión.

El abogado interpone una revocatoria ante la cámara, la Cámara una vez más, declara sin lugar la revocatoria, el abogado apela y recusa a magistrados porque ya habían conocido de la recusación interpuesta con anterioridad. Para no hacer más largo el cuento, finalmente el abogado defensor logro recusar al juez que sentencio a María Teresa y el caso le fue asignado al licenciado Martín Rogel, también Juez del Tribunal de Sentencia de San Salvador.

En resumen, tal como lo hemos ilustrado, el camino y el proceso al que se ha sometido María Teresa ha sido tortuoso, por lo que consideramos que el juez Martín Rogel, tiene este día -11 de mayo-, una oportunidad importantísima para enmendar los errores judiciales y las violaciones a derechos y garantías constitucionales de María Teresa, que han cometido con anterioridad sus colegas y de una vez por toda hacer justicia en este caso poniendo en libertad a una mujer inocente.

Cabe aclarar que no seria la primera vez que el Sistema Judicial salvadoreño reconoce que los jueces se han equivocado a la hora de sentenciar a mujeres en este tipo de casos, el ejemplo más reciente lo tenemos con Carmen una mujer que fue condenada a 30 años de prisión en un proceso plagado de errores judiciales y que 7 años después el máximo tribunal de justicia de El Salvador –CSJ- reconoció que sus jueces se habían equivocado al condenar a esta mujer y la dejó en libertad luego de permanecer 7 años en prisión.

Así mismo, el caso de María Teresa, no es único, pues existen varias MUJERES CONDENADAS A 30 AÑOS DE PRISIÓN POR “MUERTE INDETERMINADA” DE SUS HIJOS, al grado que existen casos donde la Fiscalía ha ocultado pruebas y aportado prueba ilegal para condenar a mujeres.

  • Ver: EL DÍA QUE LA FGR APORTÓ PRUEBA ILEGAL PARA CONDENAR A UNA MUJER A 30 AÑOS DE PRISIÓN.

En conclusión confiamos a que el Juez Martín Rogel, aplique la legislación salvadoreña, que es la misma tanto para hombres como mujeres, que sea garante del respeto a los principios y garantías constitucionales y evite fundamentaciones misóginas como lo han hecho sus antecesores. Los derechos y principios de las mujeres también son humanos y constitucionales. Por mi parte existe un gran deseo para que se haga justicia y le sea devuelta la madre a un niño de nueve años que la espera segundo a segundo en su casa al lado de su abuela anciana y enferma.

Si quieres citar este artículo hazlo así:

GUARDADO, SANTOS “MARÍA TERESA PONE A PRUEBA EL SISTEMA JUDICIAL NUEVAMENTE”, publicado en la Revista Jurídica Digital Enfoque Jurídico, el día 11 de mayo de 2016 en http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/5087