Facebook frente al derecho a la intimidad de la niñez y adolescencia
Facebook frente al derecho a la intimidad de la niñez y adolescencia

A pesar de varios intentos, aun resulta difícil la concepción de los niños, niñas y adolescentes como sujetos plenos de derecho, que gozan de los mismos derechos de cualquier ser humano, pero al mismo tiempo de una protección especial y de un desarrollo progresivo de sus facultades. Los padres, representantes o responsables son los principales garantes de velar por el correcto desarrollo de los niños, niñas y adolescentes, pues la familia goza del rol primario dentro de la sociedad (art. 9 de la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia LEPINA), y el principio de corresponsabilidad triangula las garantías existentes a su favor, a la familia, el Estado y la Sociedad. Es importante hacer énfasis, en que son los progenitores los primeros en escoger la educación de los niños, niñas y adolescentes en cumplimiento a su derecho preferente que les asiste.

El ejercicio de la autoridad parental corresponde al padre y a la madre conjuntamente, o a uno de ellos si faltare el otro; por lo tanto son quienes protegen, educan, asisten y preparan para la vida a sus hijos, artículos 206 y 207 Código de Familia.

Como parte de preparar a los hijos para la vida, se debe orientar sobre aquellos temas que van desarrollándose a un ritmo acelerado como la tecnología, y dentro de ellas existe un tema actual en donde muchos niños, niñas y adolescentes corren un peligro eminente: El uso de las redes sociales. La red social, es una estructura social compuesta por un conjunto de actores que están relacionados de acuerdo a algún criterio, entre estos la amistad o el parentesco; produciendo una infinidad de relaciones. Si le corresponde a la familia vigilar las actividades de los hijos, deberían ser los progenitores o algún miembro de ella, quienes supervisen el uso de estas redes sociales, por ejemplo el Facebook (ver: “Exposición de la intimidad en redes sociales. Intimidad, privacidad y honor” http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/1438).

En la red social Facebook se han conocido muchos casos de vulneración de derechos de los niños, niñas y adolescentes, que han llegado hasta ser víctima de trata de personas en sus diferentes modalidades. En la Declaración de derechos y responsabilidades de Facebook, que contiene las condiciones de uso de esta red social, en el numeral cuarto “seguridad de la cuenta y registro”, específicamente en el número 4.5 prohíbe el uso de la misma por los menores de 13 años de edad; es decir que los niños y niñas no deben crear cuentas de facebook ni los adolescentes de doce años de edad y por ende utilizar esta red social. Pero a partir de los trece años de edad, considerados adolescentes de acuerdo al artículo 3 LEPINA, si es posible la creación de la cuenta en facebook.

La realidad es distinta a la prohibición antes mencionada, muchos niños, niñas y adolescentes de doce años de edad, hacen uso de facebook, posiblemente por que mienten en los datos, principalmente en el año de nacimiento, para abrir su cuenta o peor aún si algún adulto colabora en la creación de dichas cuentas poniendo de esta forma a una exposición peligrosa de la imagen, la identidad y la intimidad de los niños y niñas en las redes sociales.

Los derechos a la vida privada, al honor, a la intimidad y a la propia imagen, son derechos humanos catalogados como de la personalidad, y existe una relación estrecha entre ellos, lo que puede generar confusiones en su conceptualización.

La vida privada se configura en el interior, que afecta la moralidad, psique o pensamiento del individuo; y en el exterior, donde se le atribuyen al sujeto las mismas facultades sobre si mismo pero a base de la referencia de los demás. La intimidad personal y familiar, es un concepto que surge en el artículo “The right to the privacy”, publicado en la Revista de la Facultad de Derecho de Harvard, en 1890 por los abogados Warren y Brandeis. Y se entiende como nuestra propia soledad física, es el espacio que cada persona reserva, en un primer momento se entiende como el espacio físico, pero en una segunda etapa incluye la divulgación pública de hechos privados o de situaciones particulares de las personas.

El artículo 16 de la Convención sobre los Derechos del Niño, protege a los niños de cualquier injerencia a su vida privada, pero esta debe entenderse una injerencia no consentida, en el caso que sean los niños o los adolescentes quienes publiquen su vida privada en las redes sociales, se vuelve difícil la protección real de éste derecho. Este artículo se relaciona con el derecho al honor, imagen, vida privada e intimidad del artículo 46 LEPINA; ambos cuerpos normativos prohíben la exposición o divulgación de la imagen, o acontecimientos de la vida privada de los niños, niñas y adolescentes, principalmente para evitar lesiones en su honor y reputación de difícil, si no es que imposible, reparación.

Las redes sociales son un medio que fácilmente se presta a la violación de los derechos de intimidad de los niños, niñas ya adolescentes, poniendo en conocimiento de un sin número de personas su información y su imagen; que no es conveniente negar los beneficios para la comunicación por parte de las redes sociales, pero al mismo tiempo la responsabilidad parental debe ir avanzando en conocimiento igual que la tecnología.

Los padres son los que deciden si aprueban que sus hijos mayores de doce años y sujetos a la autoridad parental, en relación al principio del ejercicio progresivo de las facultades (art. 10 LEPINA), puedan utilizar las redes social; informándoles completamente del adecuado uso de las mismas, evitando la divulgación de imágenes que generen una lesión en los derechos de sus hijos, y sobre todo el honor de éstos, siempre teniendo en cuenta que en las redes sociales se prestan para cyberbullying, delitos sexuales, pedofilia y el “grooming”, entendido este último como la práctica deliberada por un adulto con la finalidad de ganarse la confianza y amistad de un menor de edad, para concretizar una conexión emocional con el mismo y disminuir las inhibiciones del niño y poder abusar sexualmente de él.

La protección al derecho a la intimidad incluye hasta lo que los niños, niñas y adolescente ven, leen, escuchan, conversan en las redes sociales, la información que comparte como una medida de protección pero sobre todo como una forma de contribuir al desarrollo pleno de sus facultades; la forma como debe darse esa protección corresponde al libre criterio que la ley les concede, pues la autoridad parental la ejerce cada padre y madre según su buen criterio. Antes de crear una cuenta para sus hijos es necesario pensar las consecuencias que le pueden llevar a un largo plazo; es la familia, los centros educativos, la iglesia y cada institución que contribuya en la formación integral de los niños, niñas y adolescentes quienes deben de desarrollar este tema, con claridad y sin tabú, pues no cabe duda que si no lo hacen muchas personas se aprovecharán de esa falta de orientación.

Si quieres citar este artículo, hazlo así:

ZELEDÓN, MARCELA. “DERECHO A LA INTIMIDAD VS LA EXPOSICIÓN IRRESPONSABLE EN FACEBOOK DE LA NIÑEZ Y ADOLESCENCIA” Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 28 de octubre de 2015. http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/4107