Verónica Cruz Sánchez: y Javier Cruz Angulo Nobara
Verónica Cruz Sánchez: y Javier Cruz Angulo Nobara
Verónica Cruz Sánchez: y Javier Cruz Angulo Nobara
Verónica Cruz Sánchez: y Javier Cruz Angulo Nobara
ENTREVISTA CON VERÓNICA CRUZ SÁNCHEZ Y JAVIER CRUZ ANGULO NOBARA*

Enfoque Jurídico hoy te presenta una gran entrevista con Verónica Cruz Sánchez y Javier Cruz Angulo Nobara, quienes forman un extraordinario equipo que lucha por los derechos humanos de las mujeres en su país natal, México; en su visita por El Salvador, estuvieron conversando con nosotros sobre sus actividades y los casos más emblemáticos que han concluido con éxito.

Verónica Cruz, es la ganadora del Premio a la mejor defensora de los derechos humanos en el mundo en 2006, otorgado por Human Rights Watch y tiene estudios en campos diversos, es Maestra en Desarrollo Organizacional por la Universidad de Guanajuato, Licenciada en Comercio Internacional por el Instituto Politécnico Nacional y Trabajadora Social en la escuela de trabajo social José Cardijn; pero su faceta académica se complementa con su activismo por los derechos humanos de las mujeres, ya que es fundadora y directora del centro “Las Libres” de información en salud sexual.

Por su parte Javier Angulo es Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de México,  tiene una especialidad en proceso penal  por la Asociación de Universidades de la Coste Este de los Estados Unidos, otra especialidad en capacitación sobre la Reforma Judicial Penal por USAID y es candidato a Doctor por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; además es abogado penalista que ha logrado incorporar la perspectiva de género en el litigio de los casos de mujeres criminalizadas y de mujeres que viven o han sido víctimas de la violencia de género.

Enfoque Jurídico (EJ): ¿Qué los trajo a El Salvador, cuál es el motivo de su visita?

Javier Angulo (JA): Bueno hay un análisis que se está haciendo sobre distintos expedientes  y sobre numerales del propio código penal.

Verónica Cruz (VC): Venimos porque de unos años para acá hemos estado conversando con las compañeras de la Agrupación Ciudadana para la Despenalización del Aborto, sobre una similitud del contexto que tenemos entre Guanajuato, México y El Salvador. Guanajuato es uno de los Estados de México con mayores restricciones en el ámbito jurídico en el tema de aborto y con historias de criminalización, entonces venimos para colaborar y apoyar un poco en la defensa de estas mujeres pues nos parece injusto lo que está sucediendo.

EJ: ¿En México o específicamente en Guanajuato, la penalización del aborto es absoluta como en El Salvador o hay alguna excepción?

VC: sólo hay una excepción en Guanajuato que es la causal de violación.

JA: México tiene distintos códigos penales uno por cada entidad estatal, entonces va desde ser un delito grave en San Luis Potosí, hasta estar permitido un marco de libertad de las doce primeras semanas en el Distrito Federal; entonces depende del código de cada estado.

EJ: ¿Verónica, cómo combina sus actividades como fundadora de “Las Libres” y su función de acompañamiento con las mujeres criminalizadas en razón del género?

VC: cuando fundé “Las Libres” con otras amigas, pensamos en la libertad para las mujeres, en todos sus sentidos, empezamos por decirles que había derechos, que debían exigirlos; en el camino fuimos encontrando diversos casos de violencia contra las mujeres, incluidos los de criminalización por delito de aborto o delitos relacionados. Una de las cosas que más me apasionan es el acompañamiento de las mujeres víctimas de violencia o mujeres criminalizadas por aborto, me parece que ahí es donde la sociedad reproduce todos sus estereotipos y las instancias del Estado también; cuando se tiene el poder jurídico, económico, político se puede abusar de él; como por ejemplo en México pasa que en el caso de aborto hay mujeres que si tienen dinero, no van a ser criminalizadas, porque pueden ir a un hospital privado y pagar mucho dinero para vivirlo sin mayor complicación, pero si es pobre habrán consecuencias; entonces el acompañamiento es algo que yo hago todos los días con mujeres a que pongan una denuncia, a que salgan de esa violencia, además de construir ese acompañamiento social para dejar de juzgar a las mujeres y que puedan vivir el ejercicio pleno de sus derechos.

EJ: En su caso Javier, ¿Cómo combina las actividades de la docencia con los litigios que usted está promoviendo a favor de las mujeres?

JA: En todos los casos es un nexo indisoluble entre la teoría y el litigio, se piensa que lo que pasa en el foro no tiene nada que ver con lo que pasa en los libros, pero esto es una mentira, entonces las actividades de la academia, quedan claramente vinculadas a los litigios sobre todo para sobreponer mejores argumentos, mucho más limpios o exógenos de los contextos en donde a veces se desarrollan un cierto tipo de conductas, lo que generalmente sucede es que se puede observar que el contexto o la percepción social le da un giro a cómo se observa un evento en un litigio.

EJ: Entonces, ¿cree usted que esa percepción social puede incidir de alguna forma en los juicios de las mujeres criminalizadas por aborto?

JA: Sucede en todo el mundo, desde Estados Unidos hasta Chile, Canadá es mucho más estable en el tema; pero por supuesto que la construcción de una sociedad puede incidir a articular o desarticular la visión cultural a través de un lenguaje ya sea de discriminación, de expulsión, de exclusión o en un lenguaje de inclusión, de respeto a derechos humanos, de libertades. Entonces es un problema donde efectivamente se ve como los factores culturales van articulando la realidad, efectivamente como decía Verónica, la problemática se constriñe a que cuando se dan factores como problemas de pobreza, falta de acceso a la salud, falta de acceso a la educación, se eleva el índice de criminalidad o la vulnerabilidad ante un sistema jurídico cuando se enfrenta un tipo de delito, a menor grado de educación siempre se es más vulnerable a la maquinaria judicial.

EJ: ¿De qué manera ha respondido esa maquinaria judicial de su país ante los casos que usted ha defendido?

JA: ha respondido de manera correcta, en primer término, la Sala de Apelación de Guanajuato liberó a Nayareli, ya de ahí se desencadenaron una serie de reacciones jurídicas, después también llevamos otro caso con Verónica, una mujer en Guerrero, se llama Virginia y también fue liberada por la propia Sala del Estado de Guerrero; en otro caso que le tocó conocer a la Corte fue el de Adriana, ahí se reconocieron diversas cuestiones que incidieron, como los problemas de la prueba pericial, de ser indígena, de la pobreza, de violación a la defensa adecuada, entonces definitivamente la Corte ahí da una sentencia benéfica, es una liberación automática, libertad lisa y llana, además hace un estudio sobre cómo estas condiciones sociales influyen necesariamente en cómo enfrentó el juicio en su comunidad, porque hubo justicia de propia mano; entonces los órganos del Estado han respondido bien.

EJ: Verónica, desde “Las Libres” ¿qué tipo de apoyo le han dado a estas mujeres que han sido criminalizadas?

VC: Desde antes de pensar en la estrategia jurídica, trabajamos en que las mujeres se supieran personas, porque eran mujeres que el sistema ya les había pasado encima, incluso a algunas sus familias las habían abandonado pues les habían condenado a 30 años de cárcel y pensaban “ya no van a salir nunca”; la comunidad en algunos casos también había olvidado o incluso había abonado para que estuvieran en la cárcel. Como nosotros le llamamos es un acompañamiento para que se recuperaran a sí mismas, y entendieran que lo que les pasó no fue su culpa sino es el contexto en el que les tocó vivir. Luego se les dio acompañamiento en el proceso, en la elaboración de la estrategia jurídica, que significa traducirles el entendimiento del sistema jurídico, explicarles ¿qué vamos hacer? ¿Para qué lo vamos hacer? Siempre con lealtad a ellas y finalmente cuando salieron se les acompañó en su regreso a sus comunidades y familias y que la misma sociedad entendiera que era un problema en el que habíamos participado todos.  Finalmente en un momento decidimos no seguirlas tutelando porque ya estaban fortalecidas y solas tenían que decidir su vida afuera.

EJ ¿En México, procesan a las demás personas que están detrás de estos casos de aborto y delitos relacionados o sólo se sabe de los casos de criminalización hacia las mujeres?

VC: hay razones de género, particularmente en este delito y en la criminalización por aborto y sus delitos relacionados, pero también hay razones de clase y de poder, porque nosotras sí hemos encontrado casos de médicos criminalizados, la diferencia es que son menos y ellos tienen dinero para contratar un buen abogado; también hay algunos casos de hombres pero no tiene que ver por el solo aborto, sino por el asesinato, es decir que un hombre mató a su pareja que estaba embarazada y entonces le criminalizan por feminicidio y aborto, pero no es directamente por razones de género, como en los casos de las mujeres. En Guanajuato encontramos del 2000 al 2008, 130 mujeres criminalizadas por el delito de aborto, esas mujeres sí decidieron interrumpir el embarazo, eran mujeres estudiantes, jóvenes, pero por el delito no tienen que estar en la cárcel, es decir lo pudieron enfrentar, pero cuando ves los otros casos de mujeres criminalizadas por homicidio en razón de parentesco que tenían que ver o con un aborto o con partos prematuros, eran mujeres pobres, sin acceso a educación, a salud, o sea las características incluso de las mismas mujeres eran diferentes.

EJ: ¿Cuáles de los casos que ustedes han llevado, son los que consideran más significativos?

JA: creo que uno que me llama la atención es uno de divorcio, hubo violencia intrafamiliar y lo que había resuelto tanto el juez de primera instancia, como el de apelación, es que no ha lugar al divorcio porque la acción ya se había interpuesto después del término de seis meses que decía la ley, éste subió a un órgano de control constitucional, no a la corte pero sí un organismo colegiado, vía amparo y lo que veníamos alegando es que no había razones para que el Estado pudiera atar a una persona con otra que la había violentado y el colegiado efectivamente acabó acordando con nuestro argumento y nos concedió la razón, declaró inconstitucional el art 67 del Código de Morelos y ahora la Corte ya lo tiene como criterio firme; yo creo que es un caso muy interesante porque de una cosa donde uno podría pensar que no hay mayor debate, resulta una cosa grande, ese caso, dentro de muchos, es de los más entrañables.

EJ: Entonces esos seis meses de los que habla para interponer el divorcio, ¿Se refiere a un plazo de caducidad?

JA: Sí, exactamente, lo que señalaba el código de Morelos, como muchos códigos de la República, es que una vez que se da un acto que puede causar el divorcio, léase sevicia, violencia intrafamiliar u otros motivos, a partir de que uno toma conocimiento de ello, había un plazo para hacer valer la acción de 6 meses, entonces el juez de primera instancia y el de apelación, dictaba una impecable resolución, porque efectivamente uno hacía la cuenta y no daban los seis meses requeridos por la ley, pero no se hablaba en términos de derechos. Entonces aunque estaba acreditado que el tipo la golpeaba, que era alcohólico y la jueza así lo reconocía, pero con su resolución parecía que dijera  “ni modo, ya lo conociste así y te vienes a quejar conmigo diez años después, pues ya no se vale, si ya lo soportaste diez años golpeándote, aguántate los próximos veinte”; entonces, básicamente lo que reconoció el colegiado es que ella tenía derecho a hacer su vida con quien la quisiera hacer, porque incluso de seguir casada con él, impediría contraer nuevas nupcias u obtener una relación jurídica formal con otra persona.

EJ: En su caso Verónica ¿Qué casos le han resultado más significativos?  

VC: Hemos compartido la defensa de algunos que yo creo que son muy importantes, primero porque tratan de mujeres que teóricamente nadie defendería, es decir si no tienen dinero y si no es un tema que vende, pues nadie se va interesar, y segundo porque han sido casos revolucionarios, que han puesto a pensar a la sociedad nuevamente sobre esta condición de las mujeres; lograr la liberación de nueve mujeres encarceladas en Guanajuato por delito de aborto, y sus delitos relacionados, hizo pensar a la sociedad en lo que esas mujeres representan, si dejamos que el Estado abuse así de su poder. Pero hubo un caso de una mujer indígena, Adriana, donde la Corte Suprema de la Nación absuelve y da la libertad, estaba sentenciada por homicidio en razón de parentesco, pero lo que puso en cuestión es el juicio comunitario que ella recibió porque no sólo la juzgó la comunidad, sino también el sistema judicial, entonces haber logrado su liberación hizo repensar el tema de usos y costumbres, que la violencia contra las mujeres no debería de ser parte de esos usos y costumbres de los grupos indígenas. Otro ejemplo, en el caso “Lucero”, había una violencia sistemática que pasa en todo el país y en casi todos los países, ya que los hombres creen que pueden tener relaciones sexuales con las mujeres y si ellas dicen que no, no importa; en el caso del que hablo, el tipo incluso intentó matarla porque ella no quiso tener relaciones sexuales con él, pero como lo conocía, todo mundo cree que tiene el derecho a juzgar y dicen “¿para qué salió con él si no quería?”, con este caso se puso a pensar a la gente y a  entender el “no” de las mujeres; también fue exitoso en términos de que el Estado reconociera que no estaba haciendo lo suficiente en materia de atención, prevención y sanción de la violencia contra las mujeres. Entonces cada uno de ellos tiene elementos interesantes en materia de justicia, en materia legislativa y en materia social, pero yo creo que la parte central es que hemos logrado alcanzar lo que las mujeres han querido, que es justicia y que la gente les crea.

EJ: Hablando de estos casos exitosos ¿qué pasa después, luego de que estas personas obtuvieron su resolución favorable?, ¿pueden por ejemplo, pedir indemnización al Estado?

JA: Sí pueden pedir indemnización, pero no se ha solicitado a razón de la voluntad de la propia mujer en la reconstrucción de su proyecto de vida, pero sí se entiende que conforme a lo que se llama “Actuar Irregular del Estado” el 113 constitucional habría derecho a una indemnización.

VC: Los casos de estas mujeres que hablamos, las nueve de Guanajuato y  dos de Guerrero, en algunos no fue necesario el llegar a una reparación del daño por la vía legal, primero porque las propias mujeres no querían enfrentarse a un juicio más, lo que menos querían era volver a algún tribunal, por la forma en la que fueron detenidas en el delito inicial y la otra cosa es que fue una negociación del propio Estado con las mujeres para repararles el daño en términos materiales cuando iban a salir, para que ellas no demandaran al Estado, eso fue en el caso de Guerrero. En el caso de Adriana también, el propio Gobernador, antes de que pensáramos en la posibilidad de demandar la reparación del daño, nos llamó y dijo “vamos arreglar esto”… y se arregló.

EJ: Para finalizar, ¿pueden dar un mensaje para los lectores de Enfoque Jurídico?

VC: soy defensora de los derechos humanos de las mujeres en México, particularmente de Guanajuato y eso creo que me ha hecho más humana, creo que la sociedad la tenemos que modificar, no podemos seguir entrampados en la idea de que las personas hagan su vida como los otros quieren, más bien tenemos que apostarle a la libertad, a la decisión de las personas y como sociedad nos toca exigir los derechos, vivenciarlos y obligar a nuestros gobernantes a que respeten los derechos humanos de las personas.