Integración regional
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Integración regional

Para el desarrollo del presente artículo, se pretende realizar el abordaje del tema de la integración regional como mecanismo para asegurar la paz y la democracia a partir de la siguiente estructura:

  • En esta primera entrega se realizará una aproximación desde la teoría, a las potencialidades de los procesos de integración regional como facilitadores de la paz y la democracia entre sus miembros.
  • En la próxima entrega de este artículo, se realizará el mismo estudio, pero a la luz de dos hitos en la historia reciente centroamericana: la crisis institucional suscitada en Honduras con el Golpe de Estado que llevó al exilio al presidente hondureño en el año 2009, y el conflicto limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica que actualmente está en la fase final de discusión en la Corte Internacional de Justicia, en la Haya, Holanda.

Veamos el primer aspecto de este artículo:

1) Aproximación teórica de las potencialidades de los procesos de integración regional como facilitadores de paz y democracia

Es necesario tomar en consideración que todo sistema de integración se encuentra sustentado en la proyección de los ideales, aspiraciones, anhelos y ambiciones de los actores locales, de cara al ámbito regional y mundial; en tal sentido, es posible sostener que una de las finalidades principales del integracionismo es el proveer a los actores locales de las herramientas necesarias para enfrentar de manera satisfactoria aquellos desafíos que, aunque tienen repercusiones locales, trascienden las fronteras nacionales, y que consecuentemente requieren de un abordaje internacional.

De tal forma todo proceso de integración regional, debe hacer frente y superar una serie de desafíos que se le plantean a partir de las diferentes coyunturas y de los actores locales.

En ese sentido, el primer desafío radica en la capacidad que debe tener el sistema para adquirir credibilidad de cara a los actores intrarregionales; es decir, en la medida que el sistema de integración se convierta en una entidad creíble, en esa forma se volverá más fácil que los actores locales se muestren propensos a acatar las resoluciones que se adopten en sede regional.

Ahora bien, este es un proceso que el sistema regional consigue a partir de varios factores:

a) La claridad y factibilidad del camino propuesto para profundizar la integración regional:

Ya que eso genera la certeza necesaria que permitirá a los entes locales identificarse con el proceso e involucrarse en las diferentes etapas del mismo de una manera proactiva, y no simplemente como espectadores pasivos.

b) El sistema de integración debe mostrar resultados que sean palpables y que permitan generar la convicción de la conveniencia y la necesidad de impulsar el proceso de integración en general, y los compromisos que se plantean como parte del mismo:

Para ello, demostrar la funcionalidad de las instituciones regionales resulta crucial, se vuelve necesario que la burocracia regional, se presente a sí misma, como un conjunto de entes que tienen un propósito útil y necesario en el desarrollo del proceso de integración, y no como una especie de “elefante blanco” que es onerosa y que carece de utilidad práctica.

c) Desarrollar la capacidad de conciliar los intereses locales dentro del proceso regional:

El sistema regional debe ser percibido como la entidad capaz de dirimir este tipo de controversias de manera objetiva sin que ponga en riesgo la integración misma.

En consecuencia, en la medida que el sistema regional logre superar los desafíos antes expuestos, así se encontrará preparado para hacer frente a cualquier contingencia o crisis que se suscite dentro de la comunidad, así como los que puedan ser planteados al interior del sistema por los actores locales de acuerdo al tema a impulsar.

  • En cuanto a la democratización:

En lo que se refiere a la difusión de la democracia en el marco de la integración regional, es necesario considerar, parafraseando a Grugel (2007), que la democratización consiste en la implementación de un modelo sustentado en la igualdad de todos los ciudadanos y que sean estos quienes ejerzan el control de la sociedad y el Estado.

Para el caso centroamericano, debe entenderse como democratización en conjunto con la consecución de sociedades inclusivas, basadas en el respeto y promoción de la dignidad humana y los derechos fundamentales.

No obstante en el marco comunitario, la democratización enfrenta el desafío que suponen las élites existentes al interior de los Estados miembros, sobre todo cuando éstas proceden de contextos autoritarios, que como reconoce el precitado autor cuentan con la capacidad de oponerse de manera efectiva, por lo que sólo en el marco de un sistema de integración consolidado y fuerte podría ser posible hacer frente de manera exitosa a su oposición. Significando ese conflicto, en cualquier caso, una prueba sobre la solidez del mismo sistema.

  • En cuanto a la pacificación:

Por otra parte, en cuanto a la pacificación es menester considerar que, en el caso centroamericano, este es un anhelo que ha estado presente desde el mismo inicio del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), ya que mientras en sus orígenes, uno de los propósitos de la integración europea era la pacificación del continente luego de la devastación de las dos guerras mundiales; en esta región, el SICA fue el resultado de los esfuerzos de pacificación de la región que, durante la década de los 80, se encontraba inmersa en diferentes guerras civiles.

Sin embargo, en la actualidad, la paz, no debe ser entendida únicamente como la ausencia de guerra entre los miembros del sistema de integración o entre un Estado nacional y un ente beligerante interno, claramente delimitado, tales como los movimientos guerrilleros; sino que debe ser abordado a partir del enfoque de seguridad ciudadana. Para la actualidad, reflejado en el marco del combate al crimen organizado, la trata de personas, el narcotráfico y demás amenazas a la seguridad que por su complejidad trascienden las fronteras de los estados nacionales.

En ese sentido, la consecución de los objetivos regionales, depende en gran medida de la fortaleza institucional con que el sistema regional se encuentre dotado; de manera que un proceso integracionista débil, será visto como un actor irrelevante, y a pesar de ofrecer soluciones adecuadas y racionales, no será tomado en consideración.

No te pierdas en la siguiente entrega, el estudio de la Crisis Hondureña de 2009 y el actual conflicto limítrofe entre Nicaragua y Costa Rica, así como las conclusiones de este estudio.

REFERENCIAS

  • Alcañiz, I. (2005). An Economic Road to Peace, a Peaceful Road for Growth: Regional Integration throught the Side Door in Western Europe and South America. Centro de Investigaçao e estudios de sociología. (pp.15). Lisboa, Portugal.
  • Grugel, J. (2007). Democratization and Ideational Diffusion: Europe, Mercosur and Social Citizenship. Universidad de Sheffield. (pp. 45, 46, 62). Oxford. Reino Unido.
  • Olivier, D. (2009). Resolving regional crises. En. The Politics of Regional Integration in Latin America: Theoretical and Comparative Explorations.

Si quieres citar este artículo, hazlo así:

López, Luis, “INTEGRACIÓN REGIONAL COMO MECANISMO PARA ASEGURAR LA PAZ Y LA DEMOCRACIA”. Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 2 de junio de 2015. http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/2973