El día esperado llegó: Monseñor Óscar Arnulfo Romero, fue beatificado en presencia de miles de personas,  hombres y mujeres, religiosos, catequistas, y muchos otros que lo han querido, escuchado, amado o por el contrario, odiado.

“Una página más de la historia que los católicos hemos esperado y que lo hemos  recibido con gozo y con lágrimas de alegría” expresó, Manuel Benedicto Montenegro, originario de San Pedro Perulapán.

“Tenemos que estar orgullosos y conscientes de la magnitud que tiene Monseñor Romero, tanto dentro como fuera del país; esto es una oportunidad única, no todos los días se beatifica a una persona con tal reconocimiento como Monseñor” Voluntariado de jóvenes, Alejandro Pacas, Miembro del Movimiento Juvenil Salesiano de El Salvador. 

La ceremonia de beatificación fue presidida por el Prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos del Vaticano, cardenal Ángelo Amato. También en la ceremonia se dio lectura a la biografía de Monseñor por el postulador de la causa en la Santa Sede, Vicenzo Paglia; el Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas, hizo pública la petición a Su Santidad el Papa Francisco de inscribir en el número de los beatos, al Siervo de Dios, Óscar Arnulfo Romero.

La plaza del Divino Salvador del Mundo, fue la sede donde más de 300 mil personas de distintas nacionalidades asistieron al acto de beatificación entre ellas, quienes le conocieron, quienes compartieron en vida con Monseñor y que guardan recuerdos únicos, así como también personas que le han conocido por medio de la historia. Todos  asistieron con mucha expectativa, muchos desde la noche anterior para elegir el lugar idóneo para observar mejor el acto de beatificación.

Entre los miles de asistentes, fue notorio el amor de ellos por Monseñor Romero, por el hombre humilde que se supo ganar el cariño del pueblo oprimido, hecho que lo impulsó para figurar a nivel mundial, reconocido como un líder más allá de pertenecer a una religión específica, “es un momento especial, yo no sigo ninguna religión, pero sí soy admirador de él, porque se acercó a las personas que luchaban por una justicia social, llegando a convertirse en el líder de los que velan por los derechos de los oprimidos” acotó, Julio Monterrosa, residente en Australia.

A pesar de los comentarios a favor  y en contra, Monseñor  Romero fue Beatificado, ante esta alegría que invadió mayoritariamente a los católicos, “éste se convierte en un reto para todos los pastores que seguimos en este camino de santificaciónmanifestó el Párroco de la Iglesia de Chinameca, Lucio Castro Barahona, quien además invitó “…a todos aquellos que aún tienen ambigüedades a que se informen y lean más sobre la vida y obra de monseñor”.

En este mismo sentido, el seminarista colombiano, Reinaldo Rodas, incita a los salvadoreños “ a mirar en Monseñor la presencia clara de Dios, de un Jesucristo vivo, por tanto especialmente deberían amarlo, quererlo y tener  sentido de pertenencia por él” .

El acto finalizó con las palabras de Monseñor José Luis Escobar Alas, quien expresó el agradecimiento al Papa Francisco, “por darnos en Monseñor un gran intercesor”, así mismo se informó a la feligresía católica  que se hará una peregrinación por todas las parroquias del país con las reliquias de Monseñor.