Integración Centro Americana
Integración Centro Americana

En marzo pasado, la población salvadoreña asistió a votar por primera vez para designar a las personas que integrarán, en representación de nuestro país, el Parlamento Centroamericano (PARLACEN); no obstante vox populi trascendió que fue la elección con la mayor cantidad de votos nulos, y en muchos casos era frecuente recoger las impresiones de muchas personas acerca de futilidad de la existencia misma del PARLACEN, y en algunos otros del mismo Sistema de Integración Centroamericana (SICA), en ese momento resalta en algunos aquel idílico “ideal morazánico” de la Centroamérica unida y demás planteamientos por el estilo.

En ese sentido se propone hacer una rápida revisión sobre la historia integracionista de la región, para luego exponer brevemente algunas razones que deben ser tomadas en cuenta a la hora de hacer una valoración sobre la conveniencia o no de la integración regional, y finalmente cerrar este artículo con algunas conclusiones.

En primer lugar, tal como personalmente lo defino, mientras que en Europa la historia ha condicionado a los países que la conforman a construir la Unión Europea como instrumento para evitar la irrelevancia en el escenario internacional, dominado por las superpotencias, al tiempo que se plantea como salvaguarda para el Estado de Bienestar, y para la paz regional, luego de las traumáticas experiencias de las dos guerras mundiales. Centroamérica es una unión natural que la historia ha condicionado para mantenerla separada; debido a que durante una gran parte de la historia regional, no ha existido un consenso sobre el sentido que debe tener la integración; López Bernal (2011) señala que para el caso de nuestro país, durante el siglo XIX “cada momento histórico ha condicionado el unionismo salvadoreño. En todo caso, para los salvadoreños la reunificación ha debido llenar dos requisitos: Ser liderada por ellos, o al menos no implicar caer en el riesgo de la hegemonía guatemalteca” (p.76).

De tal forma que los movimientos de integración Centroamericana han estado motivados por contextos históricos determinados que han impulsado a los países a dejar de lado sus diferencias y actuar como uno solo; basta rememorar la guerra librada contra los filibusteros de William Walker, en que los países centroamericanos hicieron frente a un enemigo común; posteriormente durante la década de los años 80, el contexto de violencia social y guerras civiles que asolaban a tres países centroamericanos, hicieron posible que la región adoptara un proyecto común para retomar el camino de la democracia y la institucionalidad.

Sin embargo en la actualidad, los países que conformamos el istmo, vemos con cada vez mayor claridad que los crecientes desafíos que enfrenta cada una de nuestras sociedades, han adquirido una complejidad tal, que es ingenuo creer que podrán ser enfrentados de manera efectiva a partir de un enfoque individualista, en el que se concibe a cada nación como una isla separada y ajena de la realidad de sus vecinos.

De manera que me permitiré hacer una calificación de los desafíos que enfrenta la región dividiéndolas en 3 categorías:

  1. Económicos:

En este apartado, aunque puede verse como una obviedad que no necesita discusión, es un hecho que nuestros países, comprendidos de forma aislada son actores irrelevantes dentro de las relaciones económicas y comerciales mundiales; por ejemplo El Salvador, representa un mercado que ronda los 7 millones de personas, con una renta media-baja que hace forzosamente reducir esa cifra, si consideramos a aquellos con capacidad de consumo, como para volvernos un mercado atractivo; situación que se repite en cada uno de los países centroamericanos; sin embargo, considerados como un bloque, representamos una población de 25 millones de personas, lo que significa poco más de la mitad de la población en Argentina; situación que lógicamente nos convierte en un mercado mucho más atractivo, como grupo, que como entes aislados.

De tal forma que al momento de negociar acuerdos comerciales, es mucho más fácil obtener concesiones más ventajosas cuando se aborda el tema como bloque, que al hacerlo individualmente; sea con actores más pequeños, como las naciones del Caribe, o algunos países de África y Asia o más grandes que la región, como la Unión Europea, China o Estados Unidos.

Por otra parte, en cuanto al tema laboral, anualmente, nuestro país acoge a grupos de trabajadores temporales procedentes de Guatemala, Honduras y Nicaragua que vienen a trabajar en diferentes momentos de los procesos agrícolas en nuestro país; siendo más visibles en la época de la “zafra” en las plantaciones de caña de azúcar; de igual forma salvadoreños que van a trabajar en otros países centroamericanos desempeñando diferentes funciones; de tal forma que la regularización de la movilidad laboral dentro de la región sería un avance importante para todos los países que integramos al istmo, debido que permitiría reducir crisis de oferta y demanda de trabajo.

      2.  Sociales:

En consonancia con el anterior, en las últimas décadas la sociedad centroamericana, y la salvadoreña en particular, ha asistido como espectadora impotente al surgimiento de nuevas coyunturas que amenazan con socavar la estabilidad nacional y regional; tales como, el fenómeno de las migraciones de personas que se ven en la necesidad de abandonar sus países para buscar un mejor futuro en los países del primer mundo; y que año con año dejan una gran cantidad de personas muertas, brutalizadas, extorsionadas en el camino; e incluso aquellos que logran llegar se encuentran de manera cada vez más frecuente con perspectivas nada halagadoras, situación que ha dejado también un número cada vez mayor de familias desintegradas, que han generado nuevas situaciones de exclusión y violencia social.

Por otra parte, se vuelve cada vez más necesario, abordar con la urgencia del caso los aspectos relacionados a la defensa y promoción de los Derechos Humanos en el área del SICA, como medida para prevenir los brotes de convulsión social como los que afectaron a toda la región durante la década de 1980; entre algunos casos podemos mencionar la situación de inseguridad jurídica que enfrentan los ciudadanos dominicanos de ascendencia haitiana que el Tribunal Constitucional de la República Dominicana ha dejado sin nacionalidad a través de una resolución atentatoria a los derechos fundamentales de esa población (es importante señalar que se toma en consideración a República Dominicana porque es parte del SICA); la situación de los trabajadores nicaragüenses viviendo en Costa Rica, y la situaciones de discriminación por racismo y xenofobia que muchos padecen en ese país; la situación de las poblaciones Garífuna en el Caribe Nicaragüense y Hondureño, la ruptura que supuso el golpe de Estado en ese país y que hasta la fecha ha significado el incremento de ataques contra periodistas, abogados y líderes comunitarios; entre otros casos que pueden seguirse citando.

De igual forma las redes de crimen organizado, se han venido propagando desde finales de la década de los ochenta, primero con el fin de crear corredores para el Narcotráfico en su camino a Estados Unidos, y más recientemente con la aparición y propagación de las pandillas, que deben ser abordadas como estructuras internacionales del crimen organizado; y que son responsables de un alto porcentaje de los hechos violentos que se suceden en los países del istmo, específicamente en aquellos del denominado “Triángulo Norte”, El Salvador, Guatemala y Honduras, que figuran entre los más violentos del mundo.

    3.  Ambientales:

Con cada vez más recurrencia, asistimos a fenómenos naturales que por una parte causan mayores estragos en nuestros países, basta recordar la destrucción que dejó el Huracán Mitch en Honduras, en 1998, los terremotos en El Salvador de 2001, inundaciones y deslaves en Guatemala entre otros que son desastres naturales que son directamente resultado de la acción de la humanidad en contra del ecosistema.

Por otra parte, pueden citarse también algunos megaproyectos que se pretenden desarrollar en los diferentes países de la región, que bajo el discurso del desarrollo y el progreso, se prevé que causen terribles daños al ecosistema afectando al mismo país y a sus vecinos; entre los que pueden mencionarse las obras de dragado en el río San Juan que Nicaragua viene realizando y que ha causado las protestas por parte de Costa Rica, por el impacto ambiental que esto tendrá en su territorio; de igual forma o proyectos de minería como los propuestos para Guatemala y que se intentaron impulsar en El Salvador, que pueden causar contaminación en las fuentes hídricas de ambos países, con materiales altamente tóxicos como bromo, cianuro, mercurio y plomo.

Retos, como los antes descritos son comunes, e inciden directa o indirectamente a todos los países miembros del SICA por lo que abordarlos de forma aislada resulta a todas luces insuficiente e inconveniente; o impulsar medidas descoordinadas o con diferentes enfoques y velocidades, puede conducir a la creación de espacios oscuros que hagan imposible su adecuado tratamiento, o bien que genere duplicidad de esfuerzos, lo que derivaría en inversiones aún mayores, recursos que si se utilizan de forma eficiente pueden financiar proyectos más ambiciosos o integrales.

De tal forma, que resulta evidente la necesidad de empezar a ver más allá de las fronteras y comenzar a pensar como sociedad centroamericana, ya que el único camino viable de enfrentar los problemas comunes, es adoptando visiones y soluciones como bloque, ahí radica precisamente la importancia de la integración regional.

En consecuencia, el avance sostenido en el tema de la integración depende fundamentalmente de superar las visiones a corto plazo que puedan tener los gobiernos de turno en los países de la región, y apostar por la planificación y construcción de soluciones al mediano o largo plazo. De tal forma que el mayor desafío se encuentra en la mentalidad de las sociedades de la región, de apostar por el camino de la integración como mecanismo de superar los actuales retos y construir un Estado de Bienestar que permita a la sociedad mejorar de forma sustancial su calidad de vida y acceder a los servicios básicos de forma inclusiva y eficiente.

 Referencias

AFP/El Faro. (2015, 03 de mayo). Fuertes oleajes dejan damnificados, daños y desparecidos en una Centroamérica desprevenida. elfaro.net. Recuperado de: http://www.elfaro.net/es/201505/internacionales/16928/Fuertes-oleajes-dejan-damnificados-da%C3%B1os-y-desaparecidos-en-una-Centroam%C3%A9rica-desprevenida.htm

Arrieta Castillo, A. (2011). Impacto ambiental y económico del dragado del Río San Juan en Isla Calero. Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología. Costa Rica. Recuperado de: http://bb9.ulacit.ac.cr/tesinas/Publicaciones/040439.pdf

Caldentey del Pozo, P & Romero Rodríguez, J. (2010). El SICA y la UE: Integración Regional en una perspectiva comparada. P. 388 – 401. Fundación ETEA para el Desarrollo y la Cooperación. El Salvador

Malamud, C., García Encina, C. (2011). El conflicto fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua: ¿medioambiente, soberanía, narcotráfico o mero instrumento electoral? Real Instituto Alcano. España. Recuperado de: http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/ari22-2011

López Bernal, C. (2011). Poder, actores sociales y conflictividad: El Salvador 1786-1972. Dirección Nacional de Investigaciones en Cultura y Arte, Secretaría de Cultura de la Presidencia. El Salvador

Organización de las Naciones Unidas. (2014, 17 de abril). Honduras: persiste impunidad y ataques a periodistas y defensores de derechos humanos.

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. (1999). Recuperación a largo plazo de los países afectados por el huracán Mitch. Recuperado de http://www.fao.org/noticias/1999/990102-s.htm

Quirós, D. (2015, 03 de mayo). En Costa Rica existe mucho racismo y xenofobia contra nuestros vecinos. elfaro.net. recuperado de http://www.elfaro.net/es/201505/el_agora/16753/En-Costa-Rica-existe-mucho-racismo-y-xenofobia-contra-nuestros-vecinos.htm

Rodríguez, O. (2013, 09 de diciembre). Lo siento, pero ya no eres dominicano. Desalambre. Recuperado de http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/siento-dominicano_0_205430073.html

Si quieres citar este artículo hazlo así:

López, Luis, “INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA; ¿PARA QUÉ?”. Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 13 de mayo de 2015.  http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/2459