LA IDENTIDAD PREVIA A SER DERECHO

El concepto de identidad, tan ligado a la idea del nombre de la persona, no corresponde únicamente a las ciencias jurídicas, más bien el origen del concepto se da en la Metafísica. La palabra Identidad, viene de la raíz latina identitas, que significa “el mismo”.  De ahí que la metafísica la adopte como principio ontológico de identidad, ya que afirma que “todo ser es idéntico consigo mismo”. Y es que una cosa puede ser lo que es y no otra cosa, es decir, es idéntica a sí misma; siendo esta la perspectiva filosófica de la identidad.

Pero el concepto que nace de la filosofía, es recogido por otras ciencias sociales y humanísticas; así la identidad psicosocial, es la que se forma de las fases del desarrollo psicológico (desde la infancia) y los procesos históricos, propios de cada individuo. Dentro de la perspectiva sociológica, el término de identidad se introduce en la década de los sesenta. El autor Zygmunt Bauman reconoce que: “(…)el problema de la identidad necesita interesarse por sí misma en lo que realmente es: una convención necesaria socialmente.”

Cabe destacar, que la identidad también es objeto de estudio de la psicología, el reconocido profesor Erik Erikson sostiene que la identidad es el resultado de un triple proceso: biológico, psicológico y social; la identidad, entonces depende de la síntesis interna del individuo (ego) y la integración del individuo en los roles sociales.

Con todo lo anterior, se afirma que la institución de la identidad es interdisciplinaria, y es objeto de estudio de varias ciencias, además el concepto es versátil. Tomaré la definición del sociólogo y filósofo mexicano Carlos Pereda, ya que la identidad es: “un proceso mediante el cual la persona va elaborando a lo largo de una historia, una caracterización de sí misma que no deja de reconsiderar mientras vive”. Aun el concepto puede ser objeto de estudio desde varias perspectivas, vale preguntarse sobre el derecho a la identidad, y es que en las Ciencias Jurídicas la importancia de la identidad es como derecho.

En el ámbito jurídico, la identidad es vista desde dos criterios: En primer lugar, la identidad a partir del Derecho Civil, que es una de las acepciones más comunes, es decir la “identidad personal” es un derecho de los que integran los derechos esenciales o fundamentales de las personas, los llamados “derechos de la personalidad”, que se definen como: derechos inherentes a la persona, reconocidos constitucionalmente, indisponibles, irrenunciables e impresciptibles.

Bajo esta concepción la identidad personal, definida por Adriano De Cupis es: “el derecho a ser uno mismo constituyendo la misma verdad de la persona. Esa verdad, precisamente por la verdad, no puede ser eliminada”. Significando que la identidad es inherente íntimamente a la persona, al grado que para que exista persona, debe ser determinada e identificada con sus aspectos y atributos internos y externos.

A partir de esta concepción, el jurista peruano Fernández Sessarego, entiende al derecho a la identidad como “el derecho a ser uno mismo”, y observa en el concepto, dos elementos:

1) Elemento estático, es el inmodificable o con tendencia a no variar. Se encuentra formado por el genoma humano, las huellas digitales, los signos distintivos de las personas; nombre, imagen, estado familiar, edad y fecha de nacimiento.

2) Elemento dinámico, es el mutable en el tiempo; está integrado por el despliegue temporal y fluido de la personalidad, es decir los atributos de cada persona; de carácter ético, religioso, cultural hasta ideológico y profesional. Y es a partir de esta división, que la identidad dinámica constituye un derecho subjetivo, mientras que la estática es un atributo de la personalidad.

En segundo lugar, el derecho a la identidad, desde el Derecho Público, es un derecho humano, pues encuentra su fundamento axiológico en la dignidad del ser humano, que debe ser objeto de tutela desde el rango constitucional. El cual se estudiará más adelante.

En opinión personal, la concepción civilista de la identidad,  como atributo de la personalidad, limita la visión de la misma; ve más ese derecho personalísimo perfeccionado con el nombre de una persona o su nacionalidad y hasta por su identidad cultural, pero no logramos resolver con esta visión los retos constantes; pero  a su favor el derecho avanza, desde el momento que reconoce a la identidad como un derecho humano.

De esta forma no se le puede negar a ningún ser humano, formar su identidad desde su nombre hasta su personalidad y que la regulación y protección aumente, ¿Derecho a la identidad en niños recién concebidos y recién nacidos?; ¿Identidad para niños adoptados? e incluso ¿identidad para niños de filiación desconocida por el abandono de sus progenitores?. Sobre estas realidades de la niñez y sobre el derecho humano de la identidad, se abordará en la próxima entrega.

 

Referencias:

 Herrera Marisa, El derecho a la identidad en la adopción, Buenos Aires, 2008

Si quieres citar este artículo, hazlo así:

ZELEDÓN, MARCELA. DERECHO HUMANO A LA IDENTIDAD Y SU RELACIÓN CON LA NIÑEZ. ORIGEN Y EVOLUCIÓN” Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 05 de mayo de 2015. http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/2524

  • Enrique

    Buenisimo articulo, nos damos cuenta como esta profunda búsqueda y el reconocer la existencia del ser, que si bien es cierto esta catalogado como primordial interés personal, que requiere de protección jurídica. Pero no solo es el derecho de tener tu propio nombre, como el caso de los niños adoptados, que muchas veces tienden a perder su identidad, por el hecho que los padres adoptivos no les gusta el nombre que tiene, pero el niño al respecto se siente asociado con el que ya tiene y pierde su identidad por otra.