Jorgelina Cerritos
Jorgelina Cerritos

En el marco del Día Internacional del Derecho a la Verdad, denominado así, por la Organización de las Naciones Unidas, en honor al Mártir salvadoreño, Monseñor Óscar Arnulfo Romero, les presentamos a continuación una breve pero enriquecedora entrevista con Jorgelina Cerritos, Actriz y Dramaturga salvadoreña, quien actualmente en su ejercicio teatral diario expone su valoración sobre la verdad, historia y memoria a través del arte con la obra “La Audiencia de los Confines. Primer Ensayo de la Memoria”.

De esta forma se da a conocer a un talento femenino que incursiona y dice presente en el escenario de las artes dejando huella, por lo que sus premios son sólo un reconocimiento a su aporte.

En enero de 2010 se convirtió en la quinta salvadoreña en ganar el prestigioso Premio Literario Latinoamericano Casa de las Américas, en la categoría de teatro, con su obra “Al Otro Lado del Mar”.

Para finales de septiembre de 2011, la Universidad de Connecticut le otorga el V Premio de Teatro Latinoamericano George Woodyard por “Vértigo 824”, y en noviembre de 2012 ganó la VI Bienal Internacional de Dramaturgia Femenina, por la obra “La Audiencia de los Confines. Primer Ensayo Sobre la Memoria”, la cual estuvo presentándose en la Gran Sala del Teatro Nacional los días 19, 20, 21 y 22 de marzo.

A propósito del personaje que motivó a definir cada 24 de marzo como Día Internacional de la Verdad, Monseñor Romero y con la relación a la labor artística de Jorgelina, es la combinación perfecta, porque él hizo historia a través de proclamar la verdad, mientras que ella, a través de su espacio teatral, busca mantener presente la historia, la memoria y como vínculo en común, descubrir la verdad.

Con una sonrisa tierna y una personalidad sencilla, Jorgelina se da a conocer de manera amena a través de la siguiente entrevista.

Enfoque Jurídico (EJ): Para Jorgelina Cerritos más allá de la definición literaria, ¿Qué significa el teatro?

Jorgelina Cerritos (JC): El teatro es mi vida, es el espacio donde confluye lo que pienso, lo que siento, lo que deseo lo que quisiera que se transformara, es la vida en general, es el espacio de confluencia del pensamiento y del sentimiento, de la mujer que soy.

EJ: ¿Cómo es la vida de una mujer como actriz y Dramaturga en este medio?

JC: Es una vida ajetreada, porque en términos generales, hablando de las actrices, no es nuestro único ejercicio profesional, normalmente nos vemos como parte de otros proyectos, ya sea que estén directamente relacionados con las artes o algunas colegas desarrollan otros que no necesariamente se ejercen en un proyecto vinculado al teatro, entonces ese doble rol de hacer teatro en el tiempo libre, si tienen un trabajo fijo por ejemplo, o hacer teatro como algo que necesito hacer, pero que no es lo que complementa mi vida económicamente hablando, entonces esa es una parte de las dificultades que se afrontan.

Aparte asumimos otros roles como mujeres, en mi caso, como escritora debo destinar un poco de mi tiempo como actriz que va a un ensayo con el grupo, además como la facilitadora de talleres, que es la parte en la que yo me desenvuelvo, también la parte en casa que te absorbe otro tiempo, por eso la escritora es la que tiene el último lugar en el día, pues es una activada más en solitario, es irte repartiendo entre los diferentes roles que te toquen asumir, ya sea que estén o no directamente vinculados con el teatro.

EJ: ¿Qué piensa usted que se necesita en El Salvador para tomar un rumbo positivo en el arte y desarrollar los talentos jóvenes?

JC: Definitivamente la formación, pues una dolencia que tiene nuestro país en el área artística teatral, es la formación. Sabemos que en nuestra historia existió un bachillerato en artes que después se perdió y aún si este bachillerato existiera, el nivel académico de bachillerato ya no representa las necesidades de un país, profesionalmente hablando nos quedaríamos cortos, aun cuando existiera un bachillerato.

Se necesitan las carreras universitarias, estudios superiores, para que el arte pueda ser concebido desde la sociedad como una profesión que se estudia como cualquier otra, es algo que posicionaría al arte dentro de un referente cultural de la sociedad, definitivamente la carencia de formación es algo que nos está impidiendo dar mayores saltos cualitativos en el ejercicio del teatro.

EJ: Dado que en noviembre de 2012 ganó la VI Bienal Internacional de Dramaturgia Femenina, por su obra “La Audiencia de los Confines. Primer Ensayo Sobre la Memoria” que es la que se estuvo presentando en las instalaciones del Teatro Nacional, ¿Puede narrarnos cuál es el tema central de la obra?

JC: esta obra lleva un subtítulo que nos orienta en la temática principal, es un ensayo por la memoria, es un intento de hablar sobre memoria, nosotros como los del “Quinto Piso”, hace cinco años decidimos embarcarnos en el tema de memoria, creyendo que es algo que se necesita abordar desde las artes y en este caso desde el teatro.

En ese sentido conjugamos tres factores, era como hacer un experimento a ver qué sale al unir la historia, la memoria y la verdad, después aparece el tema de la Audiencia de los Confines. Éste es como un primer ejercicio de hablar de memoria y a partir de esto como necesidad grupal, como escritora, como dramaturga, surge la necesidad de continuar una trilogía, por eso es el primer ensayo, porque la intención es crear tres textos que traten el tema de memoria de nuestro país desde distintos puntos de vista.

El segundo ensayo sobre la memoria es “Bandada de Pájaros”, y está escrito desde la perspectiva de las personas desaparecidas en la guerra, entonces es ir abordando el tema “memoria” desde las diferentes ópticas posibles.

El segundo ensayo ya está escrito y ya hicimos la primera lectura pública, el 30 de enero, en el marco de los acuerdos de Paz, no está publicada ni mucho menos montada, pero sí le vamos a dar vida a través de las lecturas autorales.

EJ: Para un artista hay diferentes motivaciones ¿para usted cuáles son las motivaciones más fuertes que la inspiran?

JC: Me inspira mi país y me inspira la mujer, son temas que me inspiran y me provoca a decir cosas para adultos, pero también definitivamente hay una vena infantil en mí, que la infancia, los niños, las niñas en particular, me motivan a decir muchas cosas.

EJ: ¿Cuál de sus obras a nivel personal le ha significado una mayor satisfacción?

JC: Es una respuesta complicada, ya me lo he preguntado. Creo que es en la medida que estas muy cerca de una obra en particular, te está dando satisfacciones propias. Más de alguna vez me he visto confrontada con esa pregunta. En el caso de “Al Otro Lado del Mar”, que es la obra que gana “Casa de las Américas” en 2010, tiene un significado particular y especial justamente por eso, por el reconocimiento que uno tiene, pero más allá del reconocimiento, es porque fue un trampolín, para que mi dramaturgia en particular así como la dramaturgia de este país pueda conocerse fuera, eso fue lo más importante en ese momento.

Pero en este momento podría decir que “La Audiencia de los Confines” es la más importante, porque es con lo que me siento comprometida, leo la audiencia, actuamos y eso me hace estar más obligada, en el buen sentido de la palabra, a seguir indagando sobre estos temas. En el momento se te vuelve como la más importante.

EJ: A su criterio ¿Cuál es el potencial que tiene el arte para incidir en la sociedad?

JC: El arte tendría que ser un vehículo catalizador de muchas cosas, la posibilidad que tiene el ser humano de expresarse a través del arte, la posibilidad que tiene también la actuación. El arte ha sido un vehículo por el que niños y jóvenes tienen otras opciones, cuando yo me acerco a la juventud, sentimos que les abrimos un nuevo horizonte, porque acá el concepto de escuela es muy restringido, los jóvenes y niños no tienen opciones, de repente encontrar en el arte nuevas formas expresivas, nuevas formas de encontrarse, eso me mueve mucho, que el arte pueda ser una forma de encontrarte en diferentes momentos de tu vida, como un nuevo yo, de la persona misma.

Cuando trabajo con los niños, digo si estos niños no tuvieran la oportunidad de estar en un taller de canto, ellos nunca encontrarían que tenían un voz para cantar, que son cantantes en potencia, que son escritores en potencia, que son bailarines, ese tipo de cosas el arte aporta a la sociedad, es ese descubrirme como persona, como ser humano.

EJ: ¿Tiene un mensaje para los lectores de enfoque jurídico en este Día Internacional de la Verdad?

JC: Nosotros como colectivo teatral cuando montamos “La Audiencia de los Confines”, pensábamos en dar un aporte en lo mínimo que sea en esa búsqueda de todas esas verdades e historias que han quedado perdidas en la desmemoria, ocultas tras una historia oficial, en ese sentido, en la medida de que todos los actores de la sociedad tratemos de hacer desde nuestras posibilidades, un aporte por esas voces que están acalladas, todo eso es importante porque suma. Personalmente lo de Monseñor Romero me tiene muy inundada de esa esperanza, hay una voz que sigue viva y que al ser reconocido él y al conmemorarse este día en la fecha de su asesinato, estamos de una u otra forma aportando a hacer justicia.

No existe duda que la mujer desde los diferentes escenarios sociales, se convierte en una pieza fundamental para el desarrollo de un país, en el caso de las artes, es un medio bien aprovechado por esta dramaturga, cuyo objetivo es ser una luz que cuente y mantenga viva la historia, la memoria y la verdad, ya que de esta forma se entenderá mejor el porqué de nuestro presente.