Los nuevos funcionarios públicos
Los nuevos funcionarios públicos

Desde el principio de la historia, diferentes pensadores han postulado sus criterios sobre aquellos elementos y doctrinas que deberían adoptar los Estados y los Gobiernos para convertirse en estructuras altamente funcionales y eficientes; de ahí podemos citar a “La República” del filósofo griego Platón; “De Re pública” del famoso abogado y político romano Cicerón; las obras “El Príncipe” y “Discursos de la Primera Década de Tito Livio” de Nicolás Maquiavelo; “Utopía” de Tomás Moro y así sucesivamente hasta la fecha.

De manera que en las vísperas de la celebración de las elecciones para elegir Diputados a la Asamblea Legislativa, el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), y Consejos Municipales; consideramos necesario traer a la discusión, la propuesta de aquellas ideas que deberían estar en mente de todos los Funcionarios Públicos que resultarán electos; así como que los que actualmente están desempeñando la loable y noble función pública puedan hacer una revisión interna sobre su comportamiento y vean de qué forma se puede ir mejorando, ya que al final el desarrollo de nuestro país depende en gran medida de contar con una Administración Pública proba y eficiente que permita ir construyendo los cimientos de un mejor país.

Sobre el tema del deber ser en un funcionario público generalmente se desatan una serie de pasiones político partidarias, que en la mayoría de casos carece de todo tipo de objetividad, y que lejos de proponer críticas constructivas, se trata de descalificar  al adversario político; de ahí que es necesario compartir una pequeña lista con aquellos aspectos básicos que deben conocer y asumir los Funcionarios, indistintamente la filiación partidaria, que resulten electos para el período 2015 – 2018, y que a continuación someto a su consideración y posterior discusión:

1- EL PRINCIPIO Y EL FIN DE LA ACTIVIDAD DEL ESTADO ES LA PERSONA HUMANA 

En primer lugar, es preciso considerar que el artículo 1 de la Constitución de la República señala claramente que “El Salvador reconoce a la persona humana como principio y fin de la actividad del Estado, que está organizado para la consecución de la justicia, la seguridad jurídica y el bien común.”; de ahí se colige que, todas las acciones emanadas de los poderes públicos deben responder a esos tres valores fundamentales: “justicia, seguridad jurídica y bien común”.

Es natural que cada funcionario tenga sus propias apreciaciones personales, su visión filosófica sobre las cosas o cualquier otro elemento que pueda de alguna u otra forma incidir en sus procesos de toma de decisiones; sin embargo al desempeñar sus labores, es menester que sin renunciar a su individualidad considere los temas que son sometidos a su conocimiento a los tres valores precitados.

Este es un punto especialmente difícil, ya que una vez ocupando el puesto de elección popular es tentador sucumbir a realizar acciones que puedan satisfacer a la opinión pública o a presiones de actores relevantes que si bien pueden acarrear beneficios inmediatos, tiene altos costos a mediano o largo plazo, o bien causa más problemas que beneficios. Esta es una situación que es más visible en aquellos referidos a Políticas Públicas en materia de Seguridad y Servicios Sociales; por lo tanto, a veces es recomendable, aunque difícil, jugarse el capital político por acciones que puedan dar frutos beneficiosos a mediano o largo plazo.

2- DEBE TENER CLARO QUÉ PUEDE Y QUÉ NO PUEDE HACER DESDE SU CARGO PÚBLICO

Durante las campañas electorales, es común escuchar que los candidatos prometen y ofrecen hacer una gran cantidad de cosas, en materia legislativa o en sus planes de gobierno municipal (aquellos que los tienen o los divulgan), sin embargo, aunque puedan llevar la buena intención de concretar todo aquello que han prometido, en no pocas ocasiones se encuentran con la realidad que legalmente no se encuentran facultados para hacerlo, y se ven forzados a desistir, o bien, padecen de largos procesos sancionatorios por parte de la Corte de Cuentas de la República como causa de ejecutar acciones que estaban fuera de su competencia.

Por lo tanto, todo funcionario público debe tener al menos alguna noción sobre los cuerpos normativos que les resultan aplicables, dependiendo el cargo que empezará a desempeñar, debido a que el peso de las decisiones recae en el funcionario, por lo tanto no puede confiar plenamente en la opinión de sus asesores, sino más bien debe contar con su propio criterio sobre los diferentes temas.

De esta forma, se propone que todo Alcalde y Concejal Municipal, conozca como mínimo, sobre:

  • Constitución de la República
  • Código Municipal
  • Ley de la Carrera Administrativa Municipal
  • Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública (LACAP),
  • Ley de Servicio Civil
  • Reglamento de las Normas Técnicas de Control Interno, que emite la Corte de Cuentas de la República.
  • Ley General de Prevención de Riesgos en los Lugares de Trabajo y sus Reglamentos
  • Reglamento Interno de su Municipalidad (en caso que lo hubiera)
  • Contrato Colectivo de Trabajo de su Municipalidad (en caso que lo hubiera).

En el caso de los Diputados de la Asamblea Legislativa, se propone que tengan un conocimiento básico sobre:

  • Constitución de la República
  • Reglamento Interno de la Asamblea Legislativa.
  • Ley de Administración Financiera del Estado (AFI)
  • LACAP (Para aquellos que sean miembros de Junta Directiva)
  • La legislación pertinente a la Comisión de Trabajo a la que sean designados.

En cuanto a los Diputados del PARLACEN, es preciso que antes de tomar posesión del cargo al que han optado, se tomen un tiempo para hacer una rápida inducción al Sistema de Integración Centroamericano, ya que éste cuenta con una serie de particularidades que no pueden dejar desapercibidas; como que de conformidad al Artículo 1 del Tratado Constitutivo del Parlamento Centroamericano establece que el PARLACEN es “órgano regional de planteamiento, análisis y recomendación sobre asuntos políticos, económicos, sociales y culturales de interés común”.

De ahí que en el artículo 5 del mismo tratado se consignan sus atribuciones; de ahí que encontramos que en SICA, el poder decisorio se encuentra realmente en la Reunión de Presidentes, y el Consejo de Ministros, tal como señalan los artículos 3 al 12 del Reglamento para la Adopción de Decisiones del SICA, de fecha 24 de junio de 2013; no tanto en el PARLACEN. Traigo esto a colación, porque en la presente campaña se han escuchado una enorme diversidad de promesas y propuestas por parte de los candidatos a integrar el referido organismo regional, que es necesario aclarar las atribuciones de esa instancia.

 3- LO QUE NO CONSTA POR ESCRITO, NO EXISTE

Como ya había planteado en artículos anteriores, en la Administración Pública, desde la época de la colonia opera un principio no escrito que podemos llamar “principio de la desconfianza”, donde por parte de la población y las personas que integran el aparato estatal existe esa especie de morbo inconsciente que hace suponer que todo aquel funcionario público está para servirse de su puesto, para ejercer de manera despótica el poder y para amasar una fortuna con la que poder jubilarse y pasar dilapidando el dinero logrado. Sin entrar en la discusión de la veracidad o no de este pensamiento, lo cierto es que desde hace cientos de años, se han impuesto sobre la Administración, una gran cantidad de controles y mecanismos de fiscalización que, al menos en la teoría, están pensados para dar transparencia y certificar la probidad de los funcionarios públicos, aunque como efectos negativos tenemos la instauración de lo que el sector de la empresa privada y sus allegados denominan “tramitología”.

De ahí que es sabido que algunos funcionarios han tenido problemas con las auditorías de gestión, sobre todo, debido a que con la intención de dotar de agilidad a los procesos de decisiones, se han limitado a dar órdenes verbales, sea en persona o por vía telefónica; sin que quede constancia por escrito de las órdenes o registro alguno de las gestiones realizadas; esta es una situación que se extiende a aquellas comunicaciones que se realizan mediante correo electrónico, ya que mientras no se ha implementado de manera extendida el uso de la firma electrónica, es común escuchar entre las excusas de unos y otros el alegato que “el correo nunca cayó, o no lo recibí”, o que “el correo está malo y por eso no me enteré”. O en algunos casos, donde en una discusión un funcionario le exige a otro que le muestre el memorándum donde conste su firma de recibido; o el documento que él haya firmado.

De esta forma es que hoy por hoy, sigue instaurado la regla no escrita de “lo que no consta por escrito, no existe”, por lo tanto, este es un tema que si bien es preciso superar para agilizar los trámites burocráticos, y hacerlos más eficientes, pero es una realidad con la que se encontrarán los nuevos funcionarios.

4-  TODO LO QUE USTED HAGA O DEJE DE HACER, SERÁ SOMETIDO A LA FISCALIZACIÓN DE LA CORTE DE CUENTAS, Y  LA OPINIÓN PÚBLICA

En este sentido, los nuevos funcionarios, especialmente los miembros de los Consejos Municipales, deben saber que todas sus acciones y gestiones institucionales se encuentran bajo el escrutinio de la Corte de Cuentas de la República; esto va más allá de las Auditorías Financieras, sino que es preciso tomar en cuenta las atribuciones contenidas en el artículo 5 de la Ley de la Corte de Cuentas de la República.

De tal forma que, todo funcionario debe estar consciente que sus actos serán sometidos al escrutinio de la Corte de Cuentas de la República, que podrá auditar y fiscalizar los actos realizados durante la gestión del mismo, aún después de haber finalizado su mandato; por lo tanto, es necesario que se tenga eso en mente, sobre todo en aquellos casos donde resulten sanciones de carácter pecuniario, donde se requiere que el servidor público pague de su propio bolsillo la multa impuesta.

Por otra parte, es también necesario que el funcionario tenga en cuenta que algunos aspectos de su vida privada estarán igualmente bajo la lupa de la opinión pública, que si bien, es posible plantear la discusión sobre el respeto a la intimidad de los servidores públicos, es de reconocer que en este momento la realidad es que las acciones en la vida privada o de personas allegadas al funcionario serán juzgados por la opinión pública

5- EL FUNCIONARIO NO ESTÁ OBLIGADO A SABERLO TODO, ES DE SABIOS DEJARSE ACONSEJAR POR PERSONAS QUE SABEN MÁS QUE USTED. 

Un error que cometen muchos nuevos funcionarios es pretender mostrar un basto conocimiento de las leyes, y las actividades que se realizan en la institución a la que recién se llega, cuando la realidad es que con toda seguridad se encontrarán con personas que han dedicado buena parte de su vida laboral al trabajo institucional, por esa razón un poco de humildad siempre será útil y superando el intento de imponerse a partir de sus logros académicos, déjese aconsejar; evalúe a su equipo de trabajo, y considere si es pertinente la contratación de personas que realmente conozcan de las diferentes áreas de trabajo, y que tengan el suficiente valor de asesorarlo incluso en contra de sus deseos. Recuerde, el asesor es alguien que le aconseja sobre un tema determinado, no es alguien que está para adularlo, sepa reconocer y tomar en cuenta la crítica.

Por otra parte, como funcionario debe recordar que el personal a su cargo, es su equipo de trabajo, y en la medida que logre animar a ese equipo en pos de objetivos claros y delimitados, en el marco del respeto a los derechos y la dignidad humana, es que se podrá avanzar en una gestión; cuando el nuevo funcionario adopta posturas cerradas, intransigentes o poco constructivas respecto al personal, se pueden generar situaciones que afecten negativamente el desempeño del aparato público; que puede manifestarse en mala atención a los usuarios, la deficiente prestación de servicios municipales como la recolección de desechos sólidos, por citar algunos ejemplos.

Por supuesto que existen muchas más cosas que los nuevos funcionarios deben tener en mente a la hora de tomar posesión de sus cargos, sin embargo creo que es posible abrir la discusión presentando estos 5 aspectos básicos que no deben olvidarse.

Si deseas citar este artículo, hazlo así:

LOPEZ, LUIS. “5 COSAS QUE DEBEN SABER LOS NUEVOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS”. Publicado en la Revista Jurídica Digital “Enfoque Jurídico” el 19 de febrero de 2015.  http://www.enfoquejuridico.info/wp/archivos/1580